PUERTO FALCÓN, Presidente Hayes (Juan Jara, corresponsal). Entre los productos que tienen más ingreso por este importante paso fronterizo figuran pañales, galletitas, cervezas, vinos y otros productos comestibles, según pudo corroborar días atrás un equipo periodístico de ABC. Los contrabandistas operan en la propia zona primaria “restringida” mediante la descarga de sus mercaderías sin ningún tipo de problemas.
La tarea de los contrabandistas goza de toda impunidad gracias a que la Aduana actúa como una institución “ciega”. Según fuentes, los funcionarios aduaneros conocen a todos los contrabandistas y la forma en que operan. Sin embargo, nada hacen por evitar el ingreso de mercaderías de manera ilega.
La zona primaria, área restringida en Puerto Falcón, tiene un panorama completamente diferente del lado argentino en Clorinda (Argentina), donde predomina el orden y control. La frontera paraguaya parecería más un mercado. A la impunidad como operan los contrabandistas se suman la presencia de todo tipo de casillas informales con la venta de los propios productos de contrabando, supuestos guías turísticos y hasta cambistas por docena.
Actualmente, la administración de la aduana de Puerto Falcón está a cargo de Justo Pastor Gavilán, quien tampoco muestra algún interés por mejorar el lugar. Gavilán está como encargado en el sitio desde agosto del 2013. Sin embargo, durante desde finales del 2011 hasta mediados del 2012, como durante los años 2005 a 2007 el citado administrador ya estuvo por Falcón y Chaco’i.
Intentamos hablar con Gavilán ayer. Sin embargo, no atendió las llamadas a su celular.
