Si bien el monto no es de gran porte, como otros casos que se dieron recientemente, resulta llamativo que en poco tiempo salten nuevos casos de faltantes en el BNF, y en este caso a partir de la sustracción desde los propios fajos remitidos desde la sede central. El reporte del faltante fue remitido por la gerencia de la citada sucursal a la división financiera de la casa matriz a fin de que los auditores tomen nota y se realicen los controles respectivos.
Justamente la semana pasada, la banca estatal daba a conocer el faltante de unos G. 2.416 millones que se detectó en un arqueo sorpresivo en la Tesorería del ente. Por esta millonaria fuga están aprendidos dos funcionarios encargados de la custodia de la dependencia.
En mayo pasado, también la auditoría del BNF ya había detectado un primer faltante (G. 586.750.000) en la sucursal de Pedro Juan Caballero, al parecer a raíz de un desfalco que involucró a varios de sus empleados.