Canasta familiar sufrió una inflación del 3,7% en el año 2013, según BCP

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El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de nuestro país registró una variación de apenas 0,1 por ciento en diciembre, con lo que la economía del país cierra el año 2013 con una inflación del 3,7%, informó ayer el Banco Central (BCP).

La inflación de 2013, que estuvo en línea con el objetivo del banco, fue menor al alza de un 4% del año anterior gracias a la caída de los costos de algunos alimentos como el azúcar y el aceite, que contrarrestó la suba de otros como la carne vacuna, el pan y los lácteos. Por otro lado, la cotización internacional más estable del petróleo permitió que los precios domésticos de los combustibles casi no variaran, explicó ayer el director de Cuentas Nacionales del BCP, Miguel Mora.

El resultado inflacionario del 2013 es uno de los más bajos, que se dio en un ambiente de repunte económico como este año, cuando la economía creció 13,6%. En el 2009 se llegó al 1,9%, pero en un ambiente de recesión, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) cayó 4%.

Los técnicos del BCP atribuyen este efecto al acompañamiento de la política monetaria con el esquema de metas de inflación. En lo que respecta al último mes del año, también se notaron rebajas en algunos rubros, como efectos de las promociones de fin de año, con lo que además se atenuó la competencia del comercio informal, principalmente desde el lado argentino.

De acuerdo con los registros del BCP, al menos cuatro rubros del grupo de alimentos presentaron las mayores variaciones en sus precios, con una incidencia de más del 50% en la inflación de este año.

La canasta familiar sintió con fuerza los efectos de la suba de precios de la harina, que a diciembre saltó 32,6%. Este aumento también impactó en productos panificados, cuya cotización subió 19% en el mismo lapso. El informe revela que los precios de las hortalizas y tubérculos crecieron 6,2%, pero con una incidencia del 7,6% sobre el total de la canasta. En tanto que el encarecimiento del 7,4% de la carne vacuna tuvo la mayor incidencia en la canasta con el 14,4%.

Presiones inflacionarias

Para el próximo año el panorama de la canasta familiar será distinto y los técnicos del Banco Central ya advierten sobre presiones inflacionarias que podrían darse como efecto de la expansión económica y un menor impulso fiscal, pero cercana al 5%. En tanto que ya está confirmado el primer golpe a la canasta familiar con el aumento del pasaje de transporte público de pasajeros, que desde el 1 de enero pasará de G. 2.000 a G. 2.400, y que tendrá una importante incidencia en el índice de precios.

El BCP ya abrió el paraguas con un ajuste de tasas de su política monetaria en la última revisión del año; tras el ajuste de 50 puntos básicos, la tasa de política quedó en 6%.