Caracol africano: masivas denuncias

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El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) ya no abastece con las masivas denuncias de presencia del caracol africano en zonas urbanas y periurbanas, razón por la cual solicitó apoyo de la Secretaría del Ambiente (Seam) y del Ministerio de Salud Pública (MSP), según señaló ayer el director general técnico de la entidad autárquica, Ing. Agr. Fernando Ríos.

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Es importante recordar que el caracol gigante africano es peligroso para la salud humana. A través de la baba puede infectar con la meningitis al ser humano y provocar la muerte de las personas; además puede destruir jardines y cultivos agrícolas, pues devora todo tipo de vegetales, subrayó. Su eliminación se hace poniéndolos en agua salada por cuatro horas y luego enterrarlos.

Cada caracol puede producir 500 a 1.000 huevos y en 3 meses ya se convierte en adulto. Según estudio del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de la Argentina (Senasa) se encuentra presente en Asia, Oceanía y América. Su introducción en América se inició en Hawai, en 1939; a fines de la Segunda Guerra Mundial alcanzó California y fue registrada en Florida a inicios de la década del 70. En Sudamérica existen en Ecuador, Colombia, Venezuela y Brasil.