Según los antecedentes, la banca matriz arrastra en su balance este déficit por inyecciones que realizó en el pasado para saldar deudas de entidades del sector público y privado. Deudas que en lugar de bajar se incrementaron con el tiempo debido al vencimiento de los intereses y al no pago de las mismas que también significan una pérdida acumulada por años anteriores de G. 2,34 billones (564 millones de dólares), más G. 543.246 millones (US$ 31 millones) que corresponden al 2012.
Acuerdo
Empero, a finales de diciembre del año pasado, el Gobierno llegó a un acuerdo con el Banco Central para saldar dichas deudas mediante la emisión de bonos por US$ 867 millones. Lo que en realidad se hizo fue una transferencia de la deuda que asumió en su momento el BCP al Ministerio de Hacienda, por valor cercano a US$ 1.000 millones, a cambio la banca matriz percibirá en forma anual interés del 0,25% por valor cercano a US$ 2 millones anuales, pero recién a partir del año 2023, puesto que se descontaron como pago de intereses adelantados un cúmulo de inmuebles y otros activos que fueron efectivizados por la institución monetaria en su momento por valor de US$ 53 millones. Por esa razón el balance del BCP aún refleja las pérdidas acumuladas a través de los años por dichas deudas.
Costo de política
Por otra parte, el Banco Central también asumió un costo de 78 millones de dólares en su política monetaria en el año 2012 con la principal intención de mantener la estabilidad económica, y evitar así un desborde en los precios de la canasta.
Estos gastos corresponden a las diferentes herramientas que dispone la entidad monetaria en sus acciones para asegurar la estabilidad económica y monetaria del país, teniendo entre sus principales actores los intereses por los instrumentos de regulación monetaria, la garantía por los depósitos de los bancos (encaje legal) y costo de emisión de los billetes y monedas.
