El IPS no fue creado para “mal administrar” bienes inmuebles

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El IPS no fue creado para administrar inmuebles, sino pagar jubilaciones y pensiones, afirmó -entre otras cosas- el jefe de la Secretaría Permanente CCISS, de Dirección de Administración de Jubilaciones, Lic. Jorge González Chirico. Alertó que estas propiedades hoy día corren el serio riesgo de ocupaciones ilegales y otros despropósitos.

-Algunos dicen que al IPS le conviene que mantenga en sus manos los 1.100 inmuebles, ya que no le hace falta plata. ¿Qué cree usted?

-Son diferentes puntos de vista, pero la función específica del IPS no es precisamente constituirse en un administrador inmobiliario. Cuando el Instituto demanda para el cobro de una deuda, lo que pretende es cobrarla, un dinero entregado en préstamo o lo que se le adeuda en concepto de cotizaciones, y la intención no es acumular inmuebles que le está resultando casi imposible manejar.

Imagínese proteger 1.108 inmuebles, distribuidos por todo el país, contra ocupaciones, sustracciones, en una época en que la gente fácilmente puede ingresar. En el Chaco tenemos alrededor de 200.000 hectáreas, y el costo de mantener todo eso es altísimo. Entonces, lo normal de una entidad de seguridad social (cuyas percepciones se realizan en efectivo) es que tenga la menor cantidad de inmuebles, y los tenga realizados, y que eso vaya fortaleciendo las reservas para generar una renta a través del sistema financiero nacional y otros mecanismos que seguramente se irá implementando, con márgenes razonables de seguridad y rentabilidad.

-¿Qué piensa del argumento de que al IPS no le hace falta pasar a engrosar los US$ 800 millones que hoy ya tiene en los bancos, y que son menos seguros que las propiedades inmuebles?

-Sucede que los últimos estudios actuariales que se han realizado proyectan a futuro (20 ó 25) las obligaciones que se van a tener por pago de jubilaciones, que hoy se comenzaron a aportar. Al llegar ese tiempo será necesario que esas reservas estén aumentadas por la renta, porque de otra forma no se podría hacer frente al pago de las jubilaciones con los nuevos aportantes que se vayan incorporando.

Hoy estamos teniendo alrededor de 410.000 aportantes al fondo de jubilaciones, mientras el número de jubilados está muy próximo a los 40.000 beneficiarios. Pero en la medida en que vayan creciendo las obligaciones de pagos a jubilados y se vaya estacionando el número de aportantes, entonces sí se va a tener que echar manos a esas reservas, y lógicamente tendremos que pagar en efectivo y no a través de inmuebles. Por eso es importante tomar hoy las previsiones para que de aquí a 15, 20 ó 25 años, cuando sea más rápido el crecimiento de los jubilados, se tengan las reservas debidamente aumentadas y no disminuidas.

-Otro argumento en contra de que el IPS recupere esa facultad de disponer libremente de sus inmuebles es que estos con el tiempo se revalorizan...

-Pasa que hoy los inmuebles, antes que valorizarse con la plusvalía, están perdiendo valor en muchos lugares, ya porque son amenazados con ocupaciones o el deterioro, como el caso del complejo habitacional de Mariano Roque Alonso. Cuando se recibieron esas edificaciones a lo mejor tenía un valor muy importante, pero con el tiempo se sustrajeron marcos, puertas, partes eléctricas, etc., y actualmente no tiene el mismo valor de hace 20 años, si bien el terreno pudiera haber ganado en plusvalía. Entonces, IPS, como la principal entidad de seguridad social del país, no puede destinar la mayor cantidad de sus esfuerzos en administrar una cartera inmobiliaria; eso requiere de gente experta, toda una infraestructura costosísima que otra vez se va a cargar a las reservas del Fondo de Jubilaciones, que en vez de acrecentarse, van a ir disminuyendo. Además, de pronto todos las municipios donde se encuentra algún inmuebles del IPS, las comunas podrían reclamar el pago del impuesto inmobiliario.

-¿Entonces, conviene más entonces tener dinero en efectivo que inmuebles?

-Conviene más que estén realizados. En cualquier entidad de jubilación del mundo, cuando demanda por deudas, por ejemplo, lo que pretende es cobrar algo en efectivo, porque no es su negocio administrar bienes que le adjudiquen. En todo caso, debería llevarlos a remate, convertirlos en moneda corriente y eso incorporar a su patrimonio.

-¿El haber mal administrado por tanto tiempo estos inmuebles ha causado daño?

-Lo que pasa es que la mayor incorporación de inmuebles se dio luego de la quiebra del sistema financiero, que se dio entre 1993 y 1998. En la mayoría de los bancos de plaza, que eran como 30, el IPS tenía depósitos e inversiones que provenían de los aportes que hacían los trabajadores activos, y cerca de 10 u 11 bancos quebraron, y parte de las acreencias que tenía el IPS fueron restituidas con transferencia de créditos. El banco tenía préstamos otorgados a personas, y al transferir parte de esas carteras al Instituto de Previsión Social, este se convirtió en un gestor para recuperar deudas, con el fin de recuperar algo de su plata. El Banco Nacional de Trabajadores (BNT), por ejemplo, le adjudicó el complejo de Roque Alonso.

-¿El estudio realizado revela que el perjuicio podría ser mayor?

-Podría ser muchísimo mayor. O sea, estamos hablando apenas de un piso de lucro cesante que ocasionó este problema al IPS, al no poder contar con el dinero que le adeudaban y recibir inmuebles a cambio.

US$ 2.000 millones

Las autoridades del IPS calculan que el ente hubiera tenido actualmente alrededor de US$ 2.000 millones, y no US$ 800 millones, si no hubiera sufrido pérdidas tras las crisis bancarias de los 90. A la pérdida neta de US$ 500 millones, se sumó el lucro cesante por la falta de disponibilidad de sus inmuebles, y que asciende a otros US$ 500 millones, según los datos oficiales.

jfleitas@abc.com.py