Según explicaciones de William Ríos, del departamento de Bienes de la institución, el gabinete del ministro Buzarquis Cáceres requiere las diez camionetas, porque hay veces que visita varios lugares y hay que cubrir todos. También hay otras que deben entrar al taller. Aseguró que los coches Hyundai Accent fueron todos ploteados (les colocaron logo y la pintura naranja).
El ministro se ampara en el Art. 7° de la Ley 704/95 de Registro del Automotor del sector público, que le exime de la obligación de pintar el logotipo de la cartera en los vehículos asignados a presidentes y vicepresidentes de los poderes del Estado, senadores, diputados, ministros de la Corte y del Ejecutivo.
La norma, en su Art. 5°, establece que los rodados “lleven pintado en parte visible, dentro de un recuadro no menor de 1.000 cm2, el nombre de la repartición pública o ente descentralizado al que se encuentre asignado, la leyenda: Uso Oficial Exclusivo, el número de registro y el número asignado por la oficina respectiva”.
Sanciones
En caso de infracciones, la normativa establece sanciones. “Los autores, cómplices y encubridores que infrinjan las obligaciones establecidas en la presente ley, se harán pasibles a una multa de 20 (veinte) a 30 (treinta) jornales mínimos establecidos para actividades no especificadas, por cada infracción, la primera vez; el doble de la multa en caso de reiteración y pérdida de empleo e inhabilitación para la función pública por cinco años, en caso de una tercera infracción...”, dice en su Art. 9°. Lo más curioso es que la Ley 704 dispone en su Art. 1° que la cartera lleve el registro del parque automotor del sector público y ni siquiera el suyo lo lleva bien.
