La salida de Parente borró 11.000 millones de dólares de valoración de mercado de la compañía y convirtió al ejecutivo en la figura de mayor perfil que deja su cargo como consecuencia del paro de los fleteros.
Petrobras, que alguna vez fue una fuente de orgullo nacional, se vio involucrada en un escándalo de corrupción y acumuló una enorme deuda antes de la llegada de Parente como presidente ejecutivo hace dos años.
Su reemplazo es Ivan Monteiro, quien hasta ayer se desempeñaba como gerente de finanzas y antes fue un ejecutivo de alto rango del Banco do Brasil.