“Testaferro” es un término usado en la literatura, en leyes y psicología, para señalar a la o las personas que suplantan, encubren o se disfrazan legalmente, prestando su nombre e identidad, firma o bien su personería, ya sea física o jurídicamente, emulando el papel social de la persona mandante a la que en el fondo representa.
Esta palabra, que proviene del italiano testa y ferro, significa literalmente “cabeza de hierro”. En términos legales y económicos, describe a aquellas personas que suplantan a otras en negocios fraudulentos de tal modo que, a pesar de la suplantación, estas personas encubiertas no dejan de percibir beneficios del fraude.
Pereira considera que el plan de Seprelad viene derivado de una exigencia de bancos internacionales, que tienen como clientes a sociedades anónimas comerciales que acostumbran tener accionistas al portador en su directorio. Teniendo en cuenta que la nominatividad es una exigencia dentro de la Ley N° 861, se apunta a que los bancos comiencen a emplazar a sus clientes que son empresas y tienen acciones al portador para adecuar su estatuto y nominar a sus accionistas; en caso contrario, se le cierra la cuenta. “Esto creo que ahora está haciendo Seprelad, expresó.
Para el titular del BNF, siempre habrá opiniones encontradas sobre este punto. “Cuando le toque de cerca a alguien, podría decir que por protección tiene acciones al portador de un empresa X, porque de lo contrario todo el mundo sabrá lo que tiene y podrá trascender hasta los grupos terroristas, como en el caso paraguayo es el EPP”, explicó.
Desde ese punto de vista, hay mucha cuota de razón de que con esta medida de Seprelad se estará exponiendo a la gente y en forma muy visible. Sin embargo, desde la óptica de la transparencia, también hay una corriente de opinión que sostiene por qué ocultar la titularidad de los accionistas si son transparentes en la empresa donde se desenvuelve. Las dos posturas son razonables y ciertas, dependiendo de cómo les toque a los agentes económicos en el desempeño de sus actividades, concluyó.
