La firma Frutika está en franco crecimiento, duplicó su producción y facturación con los jugos concentrados, se apresta a triplicar la entrega de su producto estrella, el extracto de tomate, y está invirtiendo este año cerca de US$ 900.000 en nuevas maquinarias, pero también se enfoca en apoyar con mayor fuerza la lucha contra la pobreza en el país, destacó a nuestro diario su directora, Cristina Kress.
“Nuestra idea este año es trabajar en una alianza público-privada, para el financiamiento a los pequeños productores con el fin de incluir a más pequeños productores en la cadena de valor de frutas, enseñando a los campesinos a saber qué hacer con la tierra que disponen y, sobre todo, que vean el resultado en sus bolsillos; a su vez, que sus vecinos les copien y así se multipliquen las acciones virtuosas para reducir la pobreza en el país”, explicó.
Sobre la plaga greening o cáncer de los cítricos, también llamada huanglongbing o “HLB”, alertó que la situación es preocupante, pero todavía no llega a es devastadora, aunque podría llegar ser, si no se la combate como corresponde.
“En nuestras plantaciones tomamos las medidas de precaución desde un inicio, con las aplicaciones correspondientes de los insecticidas para eliminar el vector, cuidamos el vivero, sabemos de dónde vienen las yemas y no dejamos que se infecte”, dijo.
Advirtió que el problema mayor representan los pequeños productores, que algunas veces se surten de yemas provenientes de viveros al aire libre, o de las que se ingresan de contrabando del Brasil, por lo que existe un gran peligro de posible rápida infección de grandes áreas.
“Si ahora manejamos bien la situación vamos a poder tener una convivencia controlada y razonable con la enfermedad HLB, sin que llegue a matar toda la plantación de cítricos del Paraguay”, indicó.
Comentó que cree que es posible la convivencia controlada con el HLB, tal como el Brasil lo está haciendo, acudiendo a México que tiene muchos expertos en el tema, y sabiendo que Estados Unidos tuvo muchos problemas y ahora convive con dicha plaga.
“Se tiene que hacer muchos análisis, hay que tener el conocimiento para reconocer rápidamente la enfermedad, para poder sacar la planta, el plan de acción debe apunta a minimizar el daño”, recomendó.
En relación a la labor del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave), opinó que en el combate al HLB empezó bien, porque se metió bastante en el problema y trató de abarcar todo el Paraguay, hizo muchas publicaciones muy interesantes. “Se empezó con la seriedad necesaria y la idea es que continúe con el nuevo Gobierno, y creo que se va lograr con el Ing. Agr. Regis Mereles, que está al frente del Senave, él sabe de la severidad del problema y lo vamos a conversar en la mesa de cítricos público-privada”, concluyó.
Más de 35 años de labor
El grupo Kress, desde 1977 en el Paraguay, impulsa la agroindustria e indirectamente la colonización en la zona de Itapúa que hoy se denomina Kressburgo, con cerca de 5.000 habitantes.
Abarca unas 11.500 hectáreas, apostando siempre a la innovación, probando nuevas tecnologías, metodologías y prestaciones de servicios de calidad para el crecimiento. Actualmente, el producto estrella de Frutika es el extracto de tomate. El fundador de la empresa fue Heinfried Kress, quien a inicio apostó más a la fruticultura. Tras su desaparición asumió el liderazgo de la firma su esposa Beate Holtker y actualmente tomó la posta su hija Cristina Kress.
