LUQUE (María Teresa Blanco, corresponsal). Funcionarios de la Coordinación Administrativa de Investigación Aduanera (CAIA) y con la Policía Nacional apostada en el aeropuerto Internacional “Silvio Pettirossi” detuvieron a Claudio Adrián Natoli Michieli, de nacionalidad argentina, con un total de 30 barras de oro de poco más de 100 gramos cada uno, cuya tenencia no declaró en la aduana paraguaya.
Según los intervinientes, tenían información, mediante trabajos de inteligencia sobre el ingreso del extranjero con la valiosa carga, razón por la cual aguardaron su llegada ayer en un vuelo proveniente de Miami, con escala en Panamá. El arribo se produjo a la medianoche.
La policía se ubicó en un lugar estratégico y detuvo al sospechoso en el estacionamiento de la terminal aérea, ya cuando salía de la zona primaria. En el acto comprobaron que el ciudadano argentino no había declarado los tres kilos y medio de oro que tenía guardado en una riñonera, cuyo valor ronda los 157.000 dólares, evadiendo por ende los impuestos correspondientes.
Imputación
Tras su detención, el argentino se presentó, en horas de la mañana, ante el fiscal Nicasio Galeano, de Luque, en compañía de su abogado Raúl Suárez.
El agente fiscal lo imputó por contrabando y fue remitido ante el juez Alberto Sosa quien fijó, en principio, una fianza de G. 200 millones, con posibilidad de libertad ambulatoria, pero sin salir del país mientras continúe el proceso.
Con respecto a la mercadería incautada, desde CAIA informaron que las 30 barras de oro quedarán resguardadas en el depósito de la Aduana, donde esperará la apertura de un sumario para determinar si va a remate o no el metal precioso incautado.
Malentendido
El abogado Suárez, a su turno, dijo que se trata de “un malentendido”, ya que su defendido, Claudio Adrián Natoli, declaró en Aduanas todo lo que ingresaba al Paraguay, incluyendo el oro.
Afirmó que nadie le indicó en nuestra estación aérea que debía pagar un impuesto sobre el producto.
Aseguró, además, dijo que su cliente pagará el impuesto y la multa que sean necesarios, pero que en ningún momento hubo intención de ingresar el oro de contrabando.
