En Itá Enramada, la crecida del río hizo que desde hace dos semanas se deje de operar con balsas, razón por la cual dejó de recibir vehículos o camiones que venían con destino a territorio paraguayo por este puesto aduanero. Hasta ahora, se puede seguir trabajando pero con lanchas, ya sea para el traslado de mercaderías o de personas. Igualmente el movimiento por estos días disminuyó mucho, según señaló el administrador de este lugar, Víctor Olmedo.
A su vez, el administrador de Puertos y Estibajes, Justo Matteu, enfatizó que la capacidad operativa de la Aduana que tiene a su cargo se mantiene de forma sostenida e invariable, a pesar de que aproximadamente el 35 por ciento de la zona portuaria se encuentra anegada. Remarcó que hasta ahora se opera sin mayores problemas, pero que están tomando las precauciones del caso.
