La Aduana sigue siendo una agencia de empleos para clanes familiares

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Hermanos, primos y tíos de funcionarios aduaneros fueron nombrados en la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) sin que se sometan a concursos públicos. Los que tuvieron mayor fortuna fueron los parientes del diputado por la ANR Clemente Barrios. La institución se convirtió en una suerte de agencia laboral para familiares de los aduaneros. El gobierno de Horacio Cartes dijo que cambiaría la estructura aduanera, pero no lo hizo hasta ahora.

Los hermanos del diputado Barrios ocupan cargos técnicos, así como sus otros parientes. Édgar Ramón Barrios es uno de los antiguos funcionarios que forman parte también de la “vieja camada” de aduaneros que se turnan en los cargos de relevancia, a pesar de sus antecedentes, cambios de gobiernos y de directores.

En efecto, la Aduana mantiene en ese sentido a un nutrido grupo de funcionarios que siguen en puestos de preponderancia desde hace años. Es una estructura aduanera que se mantiene por encima de cualquier director nacional que sea nombrado.

Otro de los clanes familiares que supo hacerse lugar es el del también antiguo administrador Alberto Estigarribia Fretes, que tiene a varios parientes dentro de la Aduana. Estigarribia Fretes viene “intercalando” administraciones desde 2005, ya con la entonces directora aduanera, Margarita Díaz de Vivar.

A su vez, la directora de Recursos Humanos del ente, María Elena Hellión, cuenta con el apoyo familiar en sus jornadas laborales, ya que varios de sus parientes están nombrados dentro de la Aduana, incluso, en su mismo departamento.

En el cuadro adjunto a esta página se observan los nombres de los parientes y los cargos con los que aparecen dentro de la entidad.

Para los hijos

Por lo que se observa también en algunos nombramientos dentro de la Aduana, es moneda corriente que los funcionarios, a partir de un cargo relevante –que puede ser el de administrador o jefe de algún departamento– tenga la potestad de contar con la ayuda de sus hijos para trabajar.

La mayoría de los “antiguos” aduaneros, que forman parte del grupo que maneja la entidad desde hace años, tienen un rasgo común, la potestad de designar o hacer designar a sus hijos en el ente recaudador. Ni siquiera son contratados, llegan con el nombramiento “bajo el brazo”.

En la infografía de arriba se leen algunos nombres, a los que se puede agregar el de Carlos Alberto Laguardia Quevedo, quien estaba como administrador del aeropuerto Silvio Pettirossi y fue removido luego de ciertas ostentaciones cuasiofensivas. La hija de este funcionario, Leslie Laguardia Miranda, fue nombrada hace dos años en la institución.

Orlando Antonio Yegros Adorno es subadministrador de la Aduana y su hijo, Mario Ángelo Yegros Cáceres, aparece como fiscalizador del ente.

Otro caso similar es el que se presenta con el exdelegado aduanero de Iquique Celso Daniel Ocampos Ferreira, cuya hija Vivian Carolina Ocampos Chávez fue nombrada en 2012 como funcionaria de la institución.

Estos son algunos de los nombres que se tienen en la Aduana. Prácticamente, en ninguno de estos nombramientos convocaron a un concurso público de oposición para que puedan competir por los cargos.