La desigualdad en los ingresos también aumentó en era Cartes

La desigualdad de ingresos en 2016 y en gran parte de este Gobierno estuvo por encima de periodos anteriores, según confirma la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC) en la medición reciente. Estos datos son congruentes, además, con el aumento de la pobreza y el desempleo.

La DGEEC presentó esta semana los últimos datos sobre desigualdad de ingresos, como parte de los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares, en la que los resultados arrojaron que a nivel nacional hubo un aumento en el índice de Gini desde 0,478, que obtuvo en el 2015, a 0,482, con que cerró en el último año.

El coeficiente de Gini mide el nivel de concentración que existe en la distribución de los ingresos en la población. Sus valores oscilan entre 0 y 1. Un coeficiente de Gini de 0 representa una equidad perfecta, mientras que un coeficiente de 1 representa una inequidad perfecta. Por lo tanto, cuanto más cercano a uno, mayor la desigualdad en el país.

El índice mencionado, que se registró en el año 2016 en Paraguay, tiene aparentemente solo una mínima diferencia con el de 2015, pero la cifra no es baja, considerando que está por encima del 0,469, que es el promedio en América Latina. Según datos históricos, en 1997 este indicador se encontraba en 0,542. Es decir, en 20 años se logró reducir en 11% el nivel de desigualdad. Por otro lado, los países más desiguales que sobrepasan el umbral del 0,5 son Colombia, Brasil, Panamá y Honduras.

PUBLICIDAD

La economista Verónica Serafini habló con ABC sobre los resultados exhibidos por la DGEEC. Indicó que estos datos del índice de Gini son consistentes con otra información disponible, como la reducción de la pobreza que se estancó, además de un leve repunte del desempleo. En 2016, la pobreza total del país creció del 26,5% al 28,8% y aumentó el desempleo en área Central.

“Esta situación debería preocupar a todos, autoridades y ciudadanía en general, teniendo en cuenta que se da en un contexto de crecimiento económico y de aumento de la inversión pública, tanto en obras viales y de otro tipo, como en la inversión social”, subrayó.

Según los datos, uno de los pilares fundamentales para reducir la desigualdad es lograr la autonomía de las mujeres, en particular en lo económico. Hay evidencia empírica suficiente de que el aumento de la participación y de los ingresos laborales de las mujeres tiene efectos significativos en la reducción de la pobreza y de la desigualdad de ingresos, menciona un reciente reporte de la Cepal.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD