La garrafa de gas llegará a partir de hoy al público con una variación de G. 200 por kilo, lo que implica G. 2.000 por garrafa de 10 kilos. Así, el envase que anteriormente se vendía al público a G. 80.000 pasará a G. 82.000 (2,5%), dependiendo del canal de comercialización. En tanto, que el cilindro de 13 kilos subirá de un precio promedio de G. 100.000 a G. 102.600 (2,6%), lo que implica una variación de G. 2.600 por cilindro.
A su vez, el autogás subirá de G. 4.430 a G. 4.540 por litro (G. 110), en las estaciones de servicios, variación del 2,4%. El gas vehicular perdió fuerza en los últimos tiempos en nuestro mercado, ya que cada vez registra menor demanda debido a que el precio de este combustible no representa mucha diferencia con relación a los combustibles líquidos, como gasoíl o naftas.
Vendrá más de Bolivia
En este momento nuestro país se surte en un 50% de Bolivia y el otro 50% proviene de Argentina.
La escalada de precios que hoy se traduce al público local obedece a que el combustible boliviano se incrementó en US$ 55 por tonelada métrica, en tanto que el ajuste argentino alcanzó US$ 90, también por tonelada métrica.
Ante esta coyuntura de precios, los importadores locales analizan aumentar las compras de Bolivia en los próximos meses debido a que se estima que los precios del producto en dicho mercado no seguirán subiendo, mientras que con el caso argentino no se tiene certeza de su tendencia. Tradicionalmente este último país registra inconvenientes en la provisión en los meses de invierno, época de mayor demanda, cuando no solo restringe envíos sino también eleva precios.
En nuestro país alrededor del 50% de la población utiliza este combustible para la cocción de sus alimentos.
