La importancia de la Bolsa de Valores para la economía

El Mercado de Valores es el mecanismo mediante el cual, sin intermediación bancaria o financiera, se canalizan los recursos monetarios directamente de los inversionistas a las empresas o a los gobiernos, para financiar proyectos de inversión. Este sistema redunda normalmente en una financiación más barata de proyectos (se evita el “spread” o la ganancia de las entidades financieras), dándoles mayor viabilidad, generando más fuentes de trabajo, aumentando la posibilidad de que los productos lleguen a un menor precio al consumidor y, por ende, en mejores condiciones económicas y de vida para el país.

Al Mercado de Valores concurren las personas que ofertan títulos-valores (emisores) y las personas físicas o jurídicas (inversionistas) que desean invertir su dinero en ellos para obtener ganancias. Estos negocios se realizan en el recinto de la Bolsa de Valores, donde los emisores (previamente inscriptos y registrados como tales en la bolsa) por intermedio de las casas de bolsa (corredores u operadores contratados para el efecto) ofrecen los títulos-valores que emitieron.

Es decir, la bolsa es el lugar físico hasta donde concurren los operadores con las respectivas órdenes de compra o venta, buscando encontrar la contraparte más conveniente para su cliente, y concretar finalmente los negocios. Así de sencillo.

En el ámbito local, estas transacciones se realizan en la Bolsa de Valores y Productos de Asunción Sociedad Anónima (BVPASA), una entidad de derecho privado y sin fines de lucro, regulada por la Ley 1.284/98 y fiscalizada por la Comisión Nacional de Valores (CNV).

La BVPASA tiene por objeto social proveer a sus miembros la estructura, los mecanismos y los servicios necesarios para que puedan realizar eficientemente las transacciones de valores.

Según la ley, es también actividad de la Bolsa promover y fomentar el desarrollo de un mercado ágil, transparente, ordenado, competitivo y público de valores (Art. 74). No podrá distribuir dividendos y sus utilidades se destinarán exclusivamente al desarrollo y perfeccionamiento de la actividad bursátil (Art. 82). Como se puede observar, es una sociedad de características especiales, cuyas funciones se encuentran totalmente acotadas por un marco legal.

¿Cómo actúa en la economía?

La Bolsa logra centralizar la oferta y la demanda de títulos valores, promueve el máximo de participación de interesados, en un marco de oferta pública que otorga competitividad y transparencia, en donde los precios y cotizaciones resultantes reflejan el real sentimiento hacia los valores, o hacia quienes los han lanzado al mercado.

La BVPASA en todo momento tiene a disposición del inversionista y para el público en general, todas las informaciones acerca de las operaciones realizadas en sus ruedas, así como también de la información financiera, contable auditada y de interés general de las empresas que cotizan en ella.

Aunque no es responsable de la calidad de la información proporcionada por los emisores, la misma es controlada por profesionales del área, procurando brindar en todo momento información de mayor fiabilidad posible, que sirva de base para la toma de decisiones oportunas. Cabe destacar que si los emisores no entregan la información en tiempo y forma, la cotización de sus títulos valores es suspendida hasta tanto regularicen su situación.

Para que una Bolsa sea reflejo de la economía del país debe tener representados en sus registros a la mayor cantidad posible de sectores de la economía nacional, de esta manera, el comportamiento de los precios de los valores y los volúmenes negociados por el conjunto de estas empresas reflejan la situación de la economía del país, y eso nos indica si una Bolsa funciona o no.

En la actualidad, en la Bolsa de Valores de Paraguay están registradas empresas de los sectores agropecuario, comercial, financiero, servicios, inmobiliario, hotelería, construcción, tecnológico, seguros, industrial y comunicaciones, lo que podría considerarse como una muestra bastante representativa.

La BVPASA tuvo un tímido crecimiento en los primeros años, desde la reapertura en 1993 hasta 1995, etapa denominada como “de renacimiento”. Ese año estalla la primera crisis bancaria y provoca una desacelaración en 1996, pero los volúmenes se incrementan con fuerza hasta 1998, cuando alcanza su pico máximo en un periodo sin recesión aguda.

Ese año, el país sufre la peor de las crisis bancarias, en un ambiente político caldeado, desgobierno, desazón general, caída constante del PIB, fuga masiva de capitales, iliquidez en el sistema. La recesión ya es aguda, trayendo consigo el declive y el estancamiento observados hasta la fecha. Entonces, ¿cómo se puede pretender tener una Bolsa en crecimiento y llena de papeles ofertados si la economía del país iba en caída?, imposible.

Parece contundente, que desde la reapertura de sus operaciones en 1993, la Bolsa, como un termómetro económico, ha ido marcando y reflejando los ciclos “sentidos” y vividos hasta la fecha. Entonces, ¿dónde está el problema? El problema está en el desarrollo del mercado.
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