Visto desde otra perspectiva: para transportar 1 millón de toneladas de granos, se necesitarían 500 trenes ferroviarios con 40 vagones de 50 t, o en su defecto, 37.037 camiones de 27 t.
Para visualizar este número de camiones en el terreno, puesto uno seguido del otro, formarían una cola ininterrumpida de unos 463 km.
Respecto a la incidencia del costo del flete sobre el producto a exportar, los parámetros serían los siguientes: por tonelada transportada y por litro de combustible, se recorren 25 km en camión y 86 km por tren, es decir, que el flete ferroviario resulta un 70,9% más barato que el carretero.
Además, teniendo en cuenta que hoy las tecnologías de producción en la región están prácticamente equiparadas, el único factor de ajuste con que contaría el productor paraguayo sería el costo del transporte, que de abaratarse, aumentará notablemente nuestra competitividad y se generaría mayor riqueza.
Casualmente, un informe del Banco Mundial de 2008 señalaba que Latinoamérica gasta un 2% de su PBI en infraestructura, y que sus gastos en logística cuestan de 15% a 30% del valor de un producto, muy ineficiente comparado con otras regiones.
En países industrializados se invierte el 5% de su PBI para infraestructura y el costo de logística es solo 5% a 10%.
El informe también recomienda que Latinoamérica debe destinar mayores recursos en infraestructura, pues muchos países, sobre todo asiáticos, ya nos han alcanzando y algunos nos están superando.