No crean que fue fácil llegar a esta conclusión, pero realmente quiero venderlo. Pasa que en todas las ocasiones anteriores los regalé... Regalé mi voto a las falsas promesas, al sentimentalismo, al populismo, regalé mi voto por confiar que tan valioso obsequio democrático redundaría en beneficios para mi país, que disminuiría el índice de pobreza, aumentaría el empleo, mejoraría la economía para todos y no solo algunos. Tremendo regalo he dado a gente que solo nos dio la espalda, no entendieron que con mi voto le entregaba mi confianza y le daba el poder para que administre lo mío y del resto de los paraguayos. Al contrario, se encargó de hacer suyo lo mío, lo tuyo. ¿Ven? ¿Por qué seguiría regalando mi voto si nadie lo valora? Por eso yo decido vender mi voto. A quien pague más. Ya no regalo, yo te voto, tu me pagas. Es más, no votaré si no me firmás un pagaré. Así, si me volvés a fallar, no me quedaré con las manos cruzadas. Con ese documento en mano, me levantaré contra vos, te haré la vida imposible, te denunciaré donde fuese necesario hasta que me devuelvas todo, y no solo eso, me uniré con otros “estafados” y pagarás con la cárcel. ¿Te parezco extremista? Pues ustedes, queridos “patriotas”, me han llevado al extremo. Quiero un país mejor, quiero un Paraguay decente, digno y con progreso, y ya no tendré contemplaciones. Así que si te ganás mi voto debes entender que puedo llegar a ser tu peor enemigo.
Francisco S. Ayala Duarte
Nuevo PC del Frente Guasu
Ho Chi Minh, ídolo indiscutido de su pueblo vietnamita, 50 años de lucha clandestina, 10 años de calabozo, varias veces torturado, derrotó con su pueblo a los colonialistas franceses, luego derrotó al orgulloso e invicto imperio yanqui, derrota humillante, sin condiciones y total, viejito y delgado, fue nombrado presidente de su país. Acostumbraba recibir a sus visitantes, sentado en el suelo sobre una alfombra, con su pipa, su sonrisa, su modestia y su gran sabiduría, después de tomar el poder siguió viviendo como pobre, como era su pueblo. Después de muerto, el pueblo le edificó un mausoleo y la capital del país ostenta orgullosa su nombre. Hoy, Vietnam es uno de los tigres asiáticos, con sus 92 millones de habitantes prósperos y su enorme voluntad de trabajo.
El Frente Guasu paraguayo, por el cual pretendo votar, parece que ha perdido la brújula y el sentido común. No aprendió nada del anciano líder vietnamita, de cuerpo frágil y alma de acero especial. Alquiló, según he leído en la prensa local y se difunde por radio, un edificio versallesco que cuesta US$ 11.000 mensuales, destinado a ser su PC electoral. Igual que esta decisión tomó el famoso Calé, quien tiene la reputación de ser un “prototipo del colorado”, con todos sus defectos. Nadie criticó a Calé, pues a él le queda como un guante.
Estamos en tiempos electorales. Los políticos utilizan todos los recursos demagógicos imaginables: desde alzar una criatura semidesnuda y sucia de una barriada para besarla, hasta sentarse a la mesa de un pobre y probar un “pira caldo” de ña María. “Opáicha oñeha’ã” astutamente. Tan luego ahora, nuestros dirigentes “socialistas” vienen a dar muestras torpes de su aburguesamiento sorprendente y extraño.
Los suntuosos desplantes de nuevos ricos ya no producen admiración a los pobres sino un justificado desprecio. Las mansiones son el símbolo y el producto de la explotación del hombre por el hombre.
Señores dirigentes del Frente Guasu: exigimos más coherencia y autocrítica en la defensa de la clase trabajadora.
Manuel Vargas Talavera
Pérdida de agua
Hace seis meses, un registro de agua ubicado en Defensores del Chaco (Calle Última) casi Soriano González, a una cuadra de Mariscal López, pierde agua potable por litros y litros.
Es una lástima que la Essap no cuide tan valioso recurso natural que se va a acabar si seguimos descuidándolo.
Karina Maidana
