“Todas las autoridades paraguayas que se turnaron desde la puesta en marcha de las 18 unidades y posteriormente de las dos últimas unidades de 700 MW c/u se ufanaron de la calidad de las instalaciones, sin que alguna vez se detuvieran a analizar el origen de esa calidad, ahora atribuyen al mantenimiento, que sin duda es una gestión importante para conservar las instalaciones en perfectas condiciones”, se lee.
Añade que, “técnicamente hablando sabemos que la calidad está en el origen: desde el proyecto, la fabricación, la construcción civil y el montaje, esta larga lista requiere una buena ejecución, que se logra con un control de calidad eficiente en todas las fases. Si no se consiguió una instalación de calidad, esta no se obtiene con el mantenimiento”, agrega.
“Itaipú, en todas las fases y escalones de mando, realizó lo mejor del control de calidad y el fruto es lo que cada año se celebra como un gran suceso...”.
“Quienes tuvimos la responsabilidad de ejercer el mando en la obra sabemos lo mucho que han aportado nuestros profesionales, técnicos y obreros en ese gran emprendimiento que hoy se constituye en orgullo de las autoridades de turno y fuente de ingreso importante al Estado paraguayo”, añade.
