El dirigente comentó que el lunes se movió un poquito el tema, cuando fueron recibidos por la ministra de la Senavitat, Soledad Núñez, y sus asesores (que no se han dignado a dar algún informe a la opinión pública), pero que desde el martes hasta la fecha no hay novedades, inclusive las que hay no “son muy halagüeñas”.
González manifestó que, pese a la solicitud de Senavitat al presidente del Indert, Justo Cárdenas, que debe dar una autorización para la construcción de las viviendas en Sidepar 3000, no ha dado respuestas a la institución habitacional. Este caso es un drama que data del año 1995, cuando los ocupantes de esas tierras recibieron apenas la famosa “derechera” del Indert.
Hace cinco años comenzó a gestionarse la construcción de viviendas económicas en los terrenos de los campesinos, para lo cual el Indert debía simplemente otorgar una autorización a Senavitat, que hasta ahora no lo hace.
El otro caso sin definición, y que ya tiene casi dos años de proceso, afecta a la Cooperativa Lapacho de Asunción, que propuso la compra de un terreno de 600 m2, para la construcción de un edificio de departamentos.
