Como se observa en la imagen, al ingresar en el intranet de la binacional aparece Gómez en la nómina de empleados del ente.
También salen su foto y los datos del área en el que se encuentra: ASU/SOCC.DT, siglas que indican que está en la Superintendencia de Obras-Asunción, que depende de la Dirección Técnica, y su correo habilitado es optacian@itaipu.gov.py.
Se trata de una burla hacia todas las personas que fueron testigos de la pésima gestión de Gómez Verlangieri en la INC, donde estuvo desde el 17 de noviembre de 2008 hasta el 14 de abril de 2011.
Los gremios de la construcción y distribuidores de cemento, hasta la misma Unión Industrial Paraguaya (UIP) coincidieron en calificar a la administración de Gómez como “la peor de toda la historia de INC”.
Es que la corrupción e ineficiencia administrativa caracterizaron la gestión de este funcionario, que es hermano del senador Ramón Gómez Verlangieri, del movimiento Sombrero Piri, y actual candidato a diputado por Central de la lista oficial del PLRA.
Durante su presidencia en la estatal inscribió a más de 500 distribuidores nuevos de cemento, sin verificar si tenían o no depósito. ABC llegó a comprobar que muchos de ellos eran los famosos “maletineros”, que se dedicaban a especular con los precios del material de construcción.
Gómez Verlangieri tuvo cuestionamientos en prácticamente todas las licitaciones que convocó y, tanto a él como a su equipo, se les acusaba de digitar los procesos para beneficiar a empresas amigas.
Entre sus “méritos” se destaca el contrato a la funeraria El Samaritano, para la provisión de fueloíl. La firma, que carecía de capacidad real de provisión, recibió un anticipo de US$ 2,6 millones, pero no entregó el producto, un caso que no se aclaró y hasta hoy.
Gómez Verlangieri también transportó cemento de clínker vía terrestre a pesar de que el nivel del río estaba en perfectas condiciones, con el único objetivo de inflar costos y beneficiar a empresas amigas.
Asimismo, firmó millonarios contratos de inversión sin calce presupuestario, que actualmente ponen en riesgo a la INC de perder una demanda por parte de las contratistas, ya que la estatal, en quiebra técnica, no tiene dinero para hacer frente a esos compromisos.
Denuncias sobre pedido de coimas para retirar cemento, así como para ganar las licitaciones también fueron constantes durante su administración.
Pese a todo esto, Gómez Verlangieri no fue sumariado por su pésima gestión en INC, ni imputado por las autoridades competentes por mal desempeño en sus funciones e incluso por lesión de confianza.
Todo lo contrario, el funcionario es premiado por el oficialismo, que prueba la impunidad que hay en nuestro país y desalienta a los pocos funcionarios públicos honestos, que se esfuerzan por hacer bien su trabajo.
