Los especialistas presentaron un informe del trabajo realizado en el país, en coordinación con el Senave. Señalaron que la enfermedad, al igual que el insecto vector, tiene una dispersión activa, pero que aún es baja, por lo que recomendaron seguir trabajando en los procesos de eliminación de plantas enfermas, control del psílido transmisor y la utilización de plantas certificadas.
Informaron que fueron evaluadas 25 parcelas en los departamentos de Itapúa, Caazapá, San Pedro, Cordillera, Alto Paraná y el Chaco, encontrando, por un lado, plantas enfermas con síntomas muy visibles, y por otro, baja población del vector. “La incidencia de la enfermedad y de insecto transmisor en los cultivos es aún baja, alrededor de solo el 20% de los cultivos inspeccionados presentaban síntomas, localizamos cerca de 100 psílidos adultos en las parcelas inspeccionadas, es reducida comparativamente con México, con 50%”, dijo Flores.