Planta nuclear es la más cara para generar energía

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La inversión en la planta nuclear Carem de Argentina será al menos de US$ 4.000 por kW, con un costo de mantenimiento de US$ 80 kW/año, cuatro veces más que las cifras manejadas en las centrales hidroeléctricas, como la Yacyretá. Así indican las conclusiones del Foro de Seguridad Nuclear, realizado esta semana en Asunción.

El viceministerio de Minas y Energía de nuestro país, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), informó sobre los datos difundidos en el Foro de referencia. Entre ellos, los costos de instalación de una planta nuclear vs. una hidroeléctrica (ver cuadro).

Mientras las cifras de una central nuclear son altísimas, en Yacyretá se maneja un costo de inversión que oscila entre US$ 1.000 y US$ 3.000 por kW y un costo de mantenimiento de US$ 20 kW/año.

Además, según lo explicado por el viceministro de Minas y Energía, Hugo Alejandro Cacace, los costos de residuos son prácticamente incalculables en una planta nuclear, porque cada año se duplican. Mientras que una hidroeléctrica solo tiene el impacto ambiental de su instalación, pero en su producción se obtiene energía limpia y renovable.

El reactor Carem

El reactor Carem, que son las siglas de Central Argentina de Elementos Modulares, es un proyecto experimental de una central nuclear de baja potencia (25 MW eléctricos), según se explicó en el Foro.
El rendimiento de una central nuclear suele ser del 33% e instalar una central Carem de 150 MW equivale, como mínimo, a una inversión de US$ 600 millones y un plazo de puesta en servicio de cinco años.

En Brasil, la central nuclear Angra III, aún sin terminar a la fecha, de 1.350 MW, maneja una inversión de US$ 3.630/kW. El Atucha II, de 700 MW, hasta su parada a mediados de los 90, llevaba gastados unos US$ 3.850 millones, hoy en pruebas finales la cifra actualizada es de US$ 8.000/kW.

Cambian de tecnología

En Canadá, el gobierno de la provincia de Ontario suspendió una licitación de dos reactores avanzados Candu de 1.200 MW, a ser instalados en la planta de Darlington, por considerar que el costo pretendido por Atomic Energy of Canadá Ltd. (AECL), de US$ 9.400 por kW, era excesivo frente a otras alternativas.

En ese país hay ocho unidades Candu paralizadas, cuatro están en un proceso de extensión de la vida útil (retrofit) y, de las restantes, dos han sido sacadas de servicio definitivamente.

Otros países que han decidido abandonar esta línea de reactor por su alto impacto ambiental y elevados costos son Corea y China, en ese orden. En cambio, Argentina hace lo contrario.