Proveedora de escáner asegura que contratación “es totalmente legal”

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La contratación de la empresa “Waldemar Carrasquero y Asociados” para la instalación, operación y mantenimiento en nuestro país de equipos de escaneado de contenedores “es totalmente legal”, aseguró ayer su titular, el empresario venezolano Waldemar Carrasquero. Destacó asimismo que para este proyecto está asociada con firmas de trayectoria mundial.

- ¿Se dice que la empresa carece de credenciales para actuar en este rubro?
-“Waldemar Carrasquero y Asociados Inc” es una empresa radicada en Venezuela, Miami (EE.UU.) y ahora en Paraguay, que en 1993 ya representaba a la compañía estadounidense Science Applications International Corporation (SAIC), que figura entre las 500 compañías de “Fortune”, con más de 41.000 empleados en todo el mundo, fundada en 1969 por Robert J. Beyster. Este es el cuarto contratista del gobierno de Estados Unidos para la modernización de las aduanas de Venezuela. O sea, estamos hablando de más de 10 años en la materia. En estos momentos somos los representantes de American Science & Engeneering (AS&E) en Paraguay, que tiene más de 50 años en el diseño y desarrollo de equipos de rayos equis, que son utilizados comúnmente en la inspección de carga dentro y fuera de las diferentes instalaciones como las aduanas, aeropuertos, instalaciones militares, carcelarias, etc.


Además, somos socios hace más de dos años de la firma suiza Cotecna Inspections, una de las líderes mundiales en inspecciones comerciales y certificaciones por más de 35 años, fundada en 1974 por Elie Massey. Según el último reporte de la Organización Mundial de Aduanas (OMA), opera más del 50% de los contratos para inspección no intrusiva a nivel mundial. Todo esto significa que no hemos creado una compañía “corriendo” para atacar este proyecto, que ya lo habíamos presentado durante el gobierno de Nicanor Duarte Frutos.


-Las quejas apuntan también a que no se hizo un estudio de impacto económico para implementar este proyecto...


-Si nosotros no lo hubiéramos hecho, hubiésemos salido con una tarifa flat (plana) tanto para importadores como para exportadores. El Estado paraguayo nos pidió que protegiéramos las exportaciones del país, porque es la que genera divisas, por eso se dio una tarifa preferencial a los exportadores. El costo para el caso de la importación es de US$ 2 por cada US$ 1.000, y para la exportación de US$ 1 por cada US$ 1.000. Por ejemplo, el costo para la inspección de la exportación de un contenedor de carbón vegetal, que es el producto más barato, será de US$ 3, dado que un contenedor vale solo US$ 3.000. Ese costo no nos permite siquiera cubrir el costo de tener el equipo, estamos subsidiando la exportación.
-¿Por qué se duplica para las importaciones?
-Se trata de un negocio que tiene que tener una utilidad razonable. Yo voy a tratar de ponerlo en perspectiva para que se pueda entender. El año pasado, la Cámara de Diputados le otorgó a Aduanas un presupuesto de G. 11.000 millones para el mantenimiento de sus dos equipos. Vamos a manejar nueve equipos, de los dos que son propiedad de la Aduana y siete que vamos a traer nosotros, lo que implica que solo en mantenimiento se estaría consumiendo cerca de G. 45.000 millones o US$ 9 millones. Pero creemos que el costo será un poco más bajo.


-¿De cuánta inversión en equipos estamos hablando?
-Solo en compras, sin tomar en cuenta lo que es la instalación, está en el orden de los US$ 25 millones. Fuera de eso hay que transportarlos, importarlos, instalarlos, etc., todo lo cual implicará un monto de inversión inicial aproximado, a lo largo del proyecto, de US$ 30 millones. Aparte de todo eso está la contratación de técnicos especializados para la operación.


-Otra objeción es que la empresa recibirá más del 90% de las utilidades, frente a lo que recibirán la Aduana y el Centro de Despachantes...

-Primero, el 100% de la inversión es privado, que corre por nuestra cuenta. La Aduana no está invirtiendo un solo guaraní en el proyecto, pero en principio recibiría 5% de las utilidades, aunque ya redujo sus expectativas tratando de que la tarifa que se aplicará a los importadores y exportadores fuera la menor posible. Por su lado, el Centro de Despachantes recibirá el 3,86%, en su carácter de agente de cobro a través del sistema Sofía.

Contratación cuestionada


-También se ataca el proceso de contratación, en el sentido de que no habría sido transparente...


-Se hizo un proceso totalmente legal. Tenemos el respaldo de dos resoluciones de la Contraloría General de la República. Esta contratación para nosotros, como inversionistas, implica que hemos tenido que empezar a poner dinero sin estar ganado un medio aún. A estas alturas ya hemos invertido en el país más de US$ 6 millones y todavía no hemos arrancado, de modo que antes de empezar a meter dinero en un país debemos estar seguros de que la forma en que se nos contrata, los procedimientos que se siguieron, deben ser totalmente legales, caso contrario estaríamos corriendo un serio riesgo.


-¿La Dirección General de Contrataciones Públicas no dio su opinión?
-No y voy a explicar por qué. La Aduana tiene un convenio con el Centro de Despachantes a través del Sistema Sofía, en el que el centro contrata en nombre de la Aduana todo lo que tenga que ver con Sofía y su ampliación. Ese convenio es previo a nuestra aparición en Paraguay, y los escáneres son un complemento del Sistema Sofía. No obstante, se hicieron unos estudios y tomaron en cuenta los datos y las recomendaciones de la Organización Mundial de Aduanas, y se terminó con la contratación de la empresa suiza Cotecna, que es la mayor del mundo en esta materia. Las compañías que hubieran podido competir con Cotecna en este contrato son: Buro Veritas y SGS. Pero ambas compañías están vetadas por el Estado paraguayo, y ambas han demando al Paraguay por contratos (incumplidos) con el tema de la impresión pre-embarque. Entonces, no existiendo posibilidades de competencia, y siendo que quien contrata un ente privado, se contrató a la compañía suiza, que además es la más grande del mundo.

Los supuestos beneficios

Los impulsores del escaneado de contenedores, o control no intrusivo, presumen que el sistema será clave tanto para los importadores como para los exportadores, que podrán reducir drásticamente el tiempo de despacho, evitando los riesgos relacionados con la inspección intrusiva, que muchas veces terminan en robos millonarios y daños de las mercaderías. Para los exportadores, contribuye a facilitar el proceso de exportación segura.