–¿Qué novedades introduce el proyecto de nueva reglamentación en nuestra Marina Mercante nacional?
–La Dirección de Marina Mercante Nacional ha presentado al MOPC un proyecto de nueva reglamentación de requisitos para la incorporación de embarcaciones a la bandera paraguaya. En lo fundamental establece la obligación de certificar nuestras embarcaciones por sociedades clasificadoras internacionales, determina la antigüedad máxima de 15 años para incorporarlas; eliminaría la figura del leasing y obliga a conservar la clasificación para mantenerse en la bandera paraguaya.
–¿El requisito de la clasificación no existía antes?
–La vigente es el Decreto 5399/05, que en su momento sirvió para el crecimiento de nuestra flota. Hoy día es necesario actualizarlo e innovarlo. El requisito de la clasificación existía, pero con una redacción ambigua, que se prestaba a varias interpretaciones y no se cumplía. Pero nunca existió la obligación de clasificar embarcaciones para poder mantenerse en la bandera paraguaya luego de la incorporación, que es una novedad en este proyecto.
–¿Los armadores paraguayos están de acuerdo con este requisito nuevo?
–Los armadores están conscientes de que nuestra flota debe adecuarse a las actuales técnicas y tecnologías en materia de navegación fluvial y están de acuerdo en clasificar embarcaciones nuevas para su incorporación, pero consideran que clasificar una embarcación usada es imposible, porque las clasificaciones se inician con la construcción misma de la embarcación en astilleros. Por eso se ha pedido que el proyecto contemple que las embarcaciones usadas para ser incorporadas deberán justificar que han sido construidas acordes con normas internacionales simplemente, y que las embarcaciones que ya están incorporadas se ciñan al reglamento técnico que debe dictarse.
–¿Paraguay cuenta o no con un reglamento de exigencias técnicas de construcción y/o de seguridad mínimas?
–Recientemente se ha terminado de redactar un reglamento de requisitos técnicos que deben ser cumplidos por todas las embarcaciones de bandera paraguaya, a efectos de permanecer inscriptas y habilitadas en nuestra Marina Mercante Nacional. Y es ese reglamento, que está en la Prefectura General Naval, el que debe ser convertido en resolución a efectos de ser cumplido.
–¿Se descomprimiría la presión argentina con este nuevo decreto reglamentario?
–En la medida en que la falta de este reglamento sea la verdadera y única causa de la presión argentina sobre nuestra flota, sí. Pero si el crecimiento de la flota mercante paraguaya pasa a ser un tema de la agenda política de la región, no se arreglarán nuestros problemas con Argentina. Este proyecto era una necesidad y, en general, está bien planteado. Los armadores no cuestionan ni se oponen al mejoramiento de nuestra flota, que es a lo que propende este decreto nuevo.
–¿Qué críticas puede recibir este nuevo proyecto?
–Por ejemplo, la obligación de certificar por entidades internacionales las embarcaciones ya incorporadas, para mantenerse en la bandera paraguaya. En todo caso, los armadores están pidiendo que podamos optar entre clasificar sus embarcaciones y que la Prefectura las inspeccione localmente. Además, la obligación de contar con una clasificación internacional para incorporar embarcaciones usadas, cuando esto internacionalmente es imposible. Lo correcto es que se certifique simplemente que están construidas acordes a normas técnicas internacionalmente aprobadas. También se puede cuestionar la desaparición del “leasing” como figura de financiamiento para la construcción y compra de embarcaciones. Esta es una herramienta útil para que Paraguay continúe creciendo en su flota mercante. El armador paraguayo necesita de esa financiación a través del “leasing”, al menos para la incorporación de embarcaciones nuevas. Esta figura ya está prevista en la Ley 60/90, de Fomento a Inversiones.
Importancia del “leasing”
El abogado especialista en Derecho Marítimo y de la Navegación, Dr. Raúl Prono Toñánez, advirtió que el armador paraguayo necesita esa financiación a través del “leasing” (alquiler con opción de compra), de lo contrario, Paraguay estaría coartando a sus armadores el crecimiento de su flota, mientras que Brasil y Argentina van a poder crecer con esta u otras figuras de financiamiento. Incluso, agregó que muchas embarcaciones fueron construidas en astilleros paraguayos bajo la figura del leasing como financiación desde el exterior. Acotó que lo que corresponde es limitar la figura a la incorporación únicamente de unidades nuevas, sean buques motores como barcazas.
