Estas firmas habían hecho los enormes fosos para atender el supuesto interés de Dinac de alejar el cauce hídrico de la pista de aterrizaje, y así, las tierras se usaron para la construcción de la autopista Ñu Guasu.
Según los datos del sector, toda esa cantidad de tierra fue valorado en el proyecto de la avenida en US$ 1 millón, pero las contratistas la obtuvieron gratuitamente, en connivencia con la administración del ente de aviación.
Como consecuencia de esos trabajos sin evaluación de impacto ambiental, fueron imputados y después acusados el exministro del Ambiente Heriberto Osnaghi, el expresidente de Dinac Carlos Fugarazzo y los funcionarios de la Secretaría del Ambiente (Seam) Ángel Daniel Lird Martínez y Gloria Rivas. Hoy, el caso está en Cámara de Apelación, aún sin resolución.
