Tierras de la secta Moon acogotan La Victoria

PUERTO LA VICTORIA, Alto Paraguay. La Iglesia para la Unificación del Cristianismo Universal, conocida también como secta Moon, es propietaria de unas 800 mil hectáreas de tierra en el Alto Paraguay. Los pobladores del antiguo Puerto Casado, cuyo casco urbano ocupa 262 hectáreas, pretenden la expropiación de 158 mil hectáreas. Mientras la secta Moon habla de inversiones multimillonarias, en el terreno no se observa nada que refleje abundancia. En realidad, lo único que abunda es la miseria.

Puerto La Victoria (ex puerto Casado) se encuentra a orillas del río Paraguay, en el departamento de Alto Paraguay. Es una comunidad habitada por seis mil personas, que viven apiñadas en 262 hectáreas. Esta superficie es el patrimonio inmueble disponible por el municipio para casco urbano.

Las tierras que rodean La Victoria pertenecían a la firma Carlos Casado SA, empresa de capital argentino que se instaló en el Alto Paraguay al finalizar la Guerra de la Triple Alianza. Casado SA tenía como principal actividad económica la producción de tanino, utilizado en el curtido de cuero.

Esta empresa compró, a precios irrisorios, extensas tierras en el Chaco paraguayo, donde abundaba el quebracho colorado, árbol que proveía gran porcentaje de tanino.

En 1889 comenzó a funcionar la fábrica de Puerto Casado, a la que siguieron años después otros ingenios a lo largo del río Paraguay. La elaboración del extracto de quebracho o tanino fue el mayor emprendimiento industrial que siguió a la venta de tierras públicas, en 1886.

A lo largo de seis décadas, las empresas tanineras instaladas en el Paraguay y el norte argentino ejercieron el monopolio mundial de la producción y exportación de extracto de quebracho.

En su obra ‘‘La Guerra del Chaco’’, publicada en fascículos por ABC Color, nuestro compañero de tareas Luis Verón describe del siguiente modo la empresa Carlos Casado SA.

‘‘Para iniciar su explotación del quebracho colorado, el señor Carlos Casado del Alisal adquirió en la región noroeste del Chaco una extensión de tierras de más de 3.000 leguas cuadradas (unas 7.500.000 hectáreas), donde instaló un complejo industrial obrajero al que agregó la fábrica de producción de tanino. Con el correr de los años, Puerto Casado, además de la fábrica, contaba con una usina de 800 Kw, talleres de mecánica general, tornería, cobrería, fundición, soldadura, herrería, aserradero, carpintería, vagonería, talleres de ferrocarril, tractores y motores, panadería, fábrica de hielo, frigorífico, almacenes, depósitos de materiales, mataderos y carnicería y escuelas para satisfacer una población superior a 10.000 personas’’.

Este gigantesco emporio producía 50 mil toneladas anuales de rollizos de quebracho. Su explotación ganadera llegaba a unas 75 mil cabezas anuales de ganado vacuno. También incursionó en la producción de diversos rubros agrícolas, como algodón, sorgo, trigo, tártago, entre otros.

En 100 años de producción, Casado SA prácticamente depredó la población de quebracho colorado en el Alto Paraguay. Esos 100 años de historia de Casado SA coinciden con el período más funesto de explotación laboral en nuestro país. Era la única fuente de trabajo de todo el norte y esto permitió a la empresa imponer un rígido sistema feudal, del que no se salvaban ni empleados ni familiares.

El poderío económico de Carlos Casado SA comenzó a declinar en la década de 1940, con la aparición de productos sintéticos que reemplazaban el tanino en el proceso de curtido del cuero, pero no fue hasta 1996 cuando terminó definitivamente el procesamiento industrial del quebracho colorado.

El final de Carlos Casado SA vino el 27 de noviembre del 2000. En esa fecha se firmó la escritura de transferencia de 348.561 hectáreas, propiedad de la empresa, en favor de la Iglesia para la Unificación del Cristianismo Universal, fundada por el coreano Sun Myung Moon.

La secta Moon, como se conoce a este grupo religioso, ha adquirido otras tierras controladas por Casado SA como Hispano-Paraguaya, con 21.765 hectáreas; Corporación del Norte, con 71 hectáreas y Rincón, con 19.953 hectáreas.

El monto total de la transacción fue de 22,5 millones dólares, que la secta Moon abonó al contado, por los que ha recibido también los galpones de la ex fábrica, ‘‘las instalaciones portuarias y los bienes de uso, materiales y repuestos que se encuentran en la fracciones vendidas, así como la totalidad de la hacienda vacuna y caballar’’, según informa un documento remitido por Casado SA a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el 28 de setiembre del 2000.

En las tierras que pertenecieron a Carlos Casado SA se desarrolla una nueva historia: los antiguos desposeídos de derechos pretenden asumir el desarrollo de su comunidad y reclaman la expropiación de una parte de las 800 mil hectáreas compradas por la Iglesia para la Unificación del Cristianismo Universal.


PRÓXIMA NOTA: ¿Una guerra de religiones?
PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD