19 de junio de 2006 - 09:06
El Estado empuja al pueblo a tomar justicia por mano propia
Este artículo tiene 19 años de antigüedad La crisis desencadenada por la renuncia de las autoridades del Estado a su deber constitucional de dar seguridad a los habitantes se parece cada vez más a una situación de desorden y zozobra. Ella se traduce en la aparición de prácticas primitivas de violencia popular, inspiradas en el propósito de restaurar la justicia que el Estado le niega, y a la que todos tienen derecho. El último de una serie de episodios de estas características es el incendio de la casa de los sospechosos de haber asesinado a un niño. En otros sitios del país, comisiones vecinales están tomando la ley en sus manos y atacan, sin previo aviso, a quienes consideran una amenaza para sus bienes o sus personas. Estos hechos reflejan un deterioro espiritual muy grande.