19 de diciembre de 2005 - 09:12
Increíble desfachatez de los parlamentarios
Este artículo tiene 20 años de antigüedad La desfachatez de los parlamentarios al asignarse incrementos de sus remuneraciones al mismo tiempo que se les negaba a otros funcionarios, como los médicos y paramédicos de los organismos públicos de salud, llega en estos casos a niveles tan insólitos que cuesta encontrar el adjetivo adecuado para calificarlos. Resulta ridículo que los gestores de estos y otros incrementos pretendan pasar desapercibidos en un país que va de mal en peor. No es posible que un diputado ignorante, que un senador que ni siquiera se esforzó en terminar la formación profesional, empresarial o de oficios, esté recibiendo una remuneración 10 ó 15 veces mayor que la de un universitario al servicio del Estado.