La coherencia de Cristo, un ejemplo a seguir

Este artículo tiene 19 años de antigüedad

La Semana Santa evoca la pasión y muerte de Jesús, cuya vida y enseñanzas se encuentran en el mismo núcleo de lo que conocemos como civilización occidental y cristiana. De su paso por la vida solo quedan los pocos testimonios de algunos apóstoles. Lo que importa de todo ello, lo que puede extraerse de su lectura, es, fundamentalmente, un ejemplo de cómo vivir y de cómo morir. En esas páginas encontramos, por sobre todas las cosas, un paradigma de coherencia, coherencia entre lo que se piensa y lo que se dice, coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Ojalá de su ejemplo pudiéramos extraer las reglas que orienten nuestros pasos y generen la inspiración necesaria para ver en la política y en todas las demás actividades ciudadanas una manera de servir al pueblo, y no servirse de él.