Ninguna democracia funciona sin oposición

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Ninguna democracia que se precie podría funcionar sin una oposición responsable, eficiente y combativa. Pero hay oposiciones que solamente simulan, oposiciones tan ambiguas como nuestra ambigua democracia; oposiciones que cobran para ejercer mal su rol, que transan cuando hay que ser intransigente; que cuando son intransigentes es apenas para elevar el precio del soborno. De esta clase de oposición sabemos mucho los paraguayos.