El informe de los fiscalizadores menciona que los aborígenes invadieron unas siete hectáreas del bosque, donde talaron y quemaron árboles para la instalación de 13 viviendas precarias para la formación de un asentamiento. Los nativos expresaron que fueron ubicados en el sitio por el intendente local, Miguel Bogado (ANR), según el reporte de los intervinientes.
Por su parte, el jefe comunal aseguró que solo envió mercaderías a los nativos y negó que haya instado a invadir el parque nacional.
