El cauce hídrico tiene su naciente en un barrio de reasentados por la EBY conocido como Etapa 6, del barrio San Isidro. Unos 300 metros del curso de agua, que cruza en medio de las viviendas, corre por un canal a cielo abierto construido por la entidad. El último tramo pasa en medio de un bosque; una parte propiedad privada y otra del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) hasta descargar al río Paraná.
En todo su trayecto el arroyo es utilizado como reservorio de desperdicios. Proliferan bolsitas de polietileno, cubiertas de motocicletas, botellas de plástico, entre otras, convirtiendo el lugar en un foco de proliferación de enfermedades como dengue y además contamina el agua del embalse.
El arroyo y el bosque que la circundan podrían ser un hermoso parque natural para el disfrute de las familias del lugar y un pulmón de oxígeno para la ciudad, pero está convertido en un vertedero de basuras.
