Los raudales de la intensa lluvia del jueves arrastraron desechos de todo tipo al arroyo Guasu que desemboca al río Paraguay.
“Me dolió en el alma cuando llegamos a la costa para limpiar y vimos gran cantidad de basura que venía por el arroyo y otra parte ya estaba esparcida en toda la ribera. Si la gente no supera su inconsciencia y sigue tirando sus desechos a los cauces hídricos, todo el trabajo será inútil”, dijo el coordinador de la comisión Ribera Limpia, Marcos González.
Ayer, debido al intenso calor y la gran cantidad de basura que llegaba tras la tormenta, decidieron suspender el trabajo. Anunció que las tareas continúan hoy con apoyo de varias instituciones, como la Gobernación de Central y la Cámara de Senadores, que se suman a los bomberos, militares y funcionarios de la Municipalidad.