“Santuario” de la agroecología

En la Finca Pytu Piro’y del distrito de San Ignacio, los jesuitas del Paraguay promueven la producción agroecológica, sin descuidar lo espiritual. Valorar el trabajo de los campesinos, capacitar a los labriegos, fomentar el ecoturismo y cuidar el medioambiente son los objetivos.

Andrea Torales, alumna del Centro de Educación Agroecológica San Isidro Labrador (Ceasil) de San Ignacio, habló de la realidad de los jóvenes rurales.
Andrea Torales, alumna del Centro de Educación Agroecológica San Isidro Labrador (Ceasil) de San Ignacio, habló de la realidad de los jóvenes rurales.

SAN IGNACIO, Misiones (Rafael Marcial Montiel, corresponsal). El Centro de Estudios Paraguayos Padre Antonio Guasch (Cepag) de los jesuitas del Paraguay trabaja en la gestión y validación de la tecnología campesina. Promueve la investigación, el desarrollo rural y la producción agroecológica, cuidando la casa común (tekoha).

El proyecto se desarrolla en la Finca Pytu Piro’y, situada en el Km 230,5 de la Ruta PY01 Mariscal López de este distrito. Desde el año 2017 los jesuitas tienen en ese punto un centro de producción agroecológica, donde se promueve la práctica agrícola sostenible e innovadora con cuidado del medioambiente.

Cepag es una obra social de los jesuitas del Paraguay que fue creada en 1967 con la idea de acompañar a la sociedad más desfavorecida, en especial a los campesinos e indígenas. Su director general es el padre Milciades González (SJ).

Tiene la misión de investigar, elaborar y difundir propuestas para favorecer el diálogo social en el país. También realizar proyectos y actividades que contribuyen a construir una sociedad más justa.

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Busca fortalecer la sociedad civil, ayudar a superar la exclusión política, económica, social y cultural de la población rural e indígena. Las áreas de trabajo son: investigación y reflexión, comunicación, educación y servicios.

En la finca, además de la producción agrícola y hortícola, se realiza enseñanza de espiritualidad basada en la fe y la justicia social.

Se fomenta el cuidado de la casa común mediante la aplicación de tecnologías apropiadas y prácticas agroecológicas utilizada por las familias campesinas. También se promueve el encuentro comunitario para intercambiar experiencias y saberes de nuevas técnicas.

Además se promociona el ecoturismo en San Ignacio, rescatando la cultura y la mística de las misiones jesuíticas.

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