La acumulación de agua en los aljibes de las casas y en los tajamares para el posterior consumo humano es lo que aún falta completar. También faltan mayores precipitaciones para llenar los tajamares de los establecimientos, donde las reservas en muchas partes están a un nivel mínimo.
Las moderadas lluvias que cayeron en las últimas semanas posibilitaron el inicio de la actividad sobre todo en las chacras familiares de las comunidades indígenas. En Boquerón, los nativos reciben un importante apoyo de los gobiernos locales en la preparación de sus chacras, para la siembra de cultivos de autoconsumo y venta, como sandías, porotos y melón.
Este año el régimen de lluvias en esta zona del país fue poco usual, con muy pocas precipitaciones durante los primeros tres meses, que normalmente es una temporada con mucha humedad.
