CAACUPÉ, Dpto. de Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Los artesanos de la compañía Almada de esta ciudad empezaron con la fabricación de rústicas alfombras para la ducha y palanganas a partir de los neumáticos en desuso. El acceso a internet posibilitó ampliar la variedad y comenzaron a elaborar otros objetos.
Arsenio Arévalo (73), es padre de 19 hijos de los cuales 11 viven con él. Lleva trabajando 50 años en el arte del reciclado de cubiertas, trabajo que hizo que pudiera sacar adelante a su numerosa familia.
El artesano es un especialista en la elaboración de latonas y alfombras. Mientras que su hija Gloria (30) crea hermosas planteras de diferentes tamaños con únicos y elaborados diseños.
Otros integrantes de la familia e incluso vecinos empezaron a involucrarse y elaboraron hamacas, maceteros, puff y camitas para mascotas.
El ingenio de los artesanos sigue y actualmente también fabrican muebles de jardín de diferentes modelos, tamaños y colores.
Casilda Cabrera, junto a su familia elabora estos objetos y los vende al por mayor en diferentes puntos del país. Teniendo una gran cantidad de pedidos.
La actividad se convirtió en una importante salida laboral para los almadeños, que cada vez van renovando y creando más obras para la exigente clientela.
Exhibición y venta
Los muebles y demás objetos son exhibidos en la ruta que une Caacupé con Tobatí. Una de las vendedoras, Antonina Colman, comentó
que trabaja con su hijo luego del fallecimiento de su marido, hace unos meses. La labor se convirtió en el ingreso principal de la familia.
Las planteras pueden adquirirse desde G. 10.000 hasta G. 50.000, dependiendo del tamaño. Los juegos de jardín de cuatro sillas con una mesita están G. 500.000 y G. 800.000, dependiendo del tamaño y la pintura.
