Obispo lamenta corrupción en tiempos de pandemia

El obispo de la diócesis de San Lorenzo, monseñor Joaquín Robledo, lamentó la corrupción de personas que buscan ventajas económicas en tiempo de pandemia por el covid-19. Fue ayer durante la misa central en honor de San Antonio de Padua, protector de la ciudad de San Antonio.

Monseñor Joaquín Robledo presidió la misa central en honor de San Antonio.
Monseñor Joaquín Robledo presidió la misa central en honor de San Antonio.

SAN ANTONIO (Higinio R. Ruiz Díaz, corresponsal). Monseñor Joaquín Robledo presidió la misa central en honor del protector espiritual de este distrito, San Antonio de Padua. Indicó que el pueblo está en la obligación de desenraizar la corrupción, un mal moral que destruye el crecimiento de la verdadera libertad, la justicia, la solidaridad y de la paz, que son los valores del reinado de Dios.

“El Evangelio está para liberarnos del pecado y todo mal, uno de ellos es la corrupción. Lamentablemente esta corrupción que sabemos hasta en tiempo de la pandemia se da, hay personas con ambiciones y buscan sacar ventajas y ganancias monetarias a través de los insumos”, expresó el obispo.

Indicó que todo el pueblo está llamado a realizar gestos de solidaridad, en especial en este tiempo de la emergencia sanitaria en la que la gente recurre a los comedores comunitarios donde se llevan a cabo ollas populares para compartir con los más necesitados.

El prelado pidió a los feligreses ser más responsables y evitar contagiarse y contagiar a los demás el coronavirus. “Es un crimen descuidar las obligaciones sanitarias y llevar el virus de la muerte a la casa”, afirmó.

“Debemos de ser responsables porque es un crimen descuidar esto y llevar la muerte en los hogares. Ya no podemos ser irresponsables, así como ocurrió en algunos distritos del país y que han obligado a retroceder en las fases”, expresó el obispo.

Finalmente monseñor Robledo instó a practicar las obras de misericordia en este tiempo de la pandemia por el covid-19 que afecta a todo el mundo y exhortó a luchar contra la corrupción que está matando a nuestro país.

Tras la celebración eucarística se realizó la procesión del Santísimo Sacramento y de la imagen de San Antonio por las principales avenidas de la ciudad. Atendiendo la suspensión de la procesión náutica, la caravana llegó solamente hasta la ribera del río Paraguay.

La imagen fue llevada en un carro de los bomberos voluntarios, y los fieles acompañaron la procesión a bordo de vehículos particulares, respetando las medidas sanitarias. Otros devotos saludaban a la imagen del santo al paso de la caravana frente a sus casas.

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