Algodón OGM rinde 3.000 kilos por Ha. en el Chaco argentino

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Las nuevas tecnologías implementadas en los cultivos de algodón transgénico u OGM en la provincia del Chaco, Argentina, posibilitaron un considerable aumento de la producción. En una campaña afectada por la falta de lluvias, el rendimiento promedio fue de 3.000 kilos por hectárea.

PILAR (Clide Noemí Martínez, corresponsal). Los resultados de la presente temporada de producción algodonera en la provincia argentina de Chaco contrastan con los que logran los agricultores paraguayos utilizando simientes y métodos tradicionales. En el sur, en el mejor de los casos, la producción por hectárea apenas llega a 800 kilos, rendimiento que representa una pérdida para los labriegos y desalienta la posibilidad de insistir con esta variedad.

En el Chaco el uso de las semillas transgénicas (Guazuncho, Delta Pine, Nuo Pal) es combinado con técnicas de mejoramiento de suelo y la cosecha se realiza con máquinas recolectoras. Entre las ventajas del algodón transgénico están su resistencia a plagas que afectan al algodonero, su mejor adaptación a climas adversos y la reducción del uso de insecticidas.

Hace una semana una comitiva de empresarios, cooperativistas y productores viajaron a Argentina para interiorizarse sobre el manejo de la producción transgénica. Vieron el excelente resultado obtenido en diferentes fincas, donde el rendimiento llega a 3.000 kilogramos por hectárea a pesar de la sequía que afecta a toda la región.

Los productores quedaron maravillados con el éxito logrado por sus pares argentinos y expresaron su deseo de implementar estas técnicas en los suelos paraguayos. El algodón pasó de ser el rubro más importante del país a ser considerado como un “riesgo” por la baja cotización internacional y su vulnerabilidad climática.

Christian Dau, directivo de la industria textil de Pilar, manifestó que la adaptación de estas tecnologías en los cultivos locales es el único camino para recuperar a este rubro agrícola. Señaló que es necesario que el sector público trabaje conjuntamente con el privado para alcanzar resultados que beneficien a toda la población.

Resaltó que el Gobierno central debe tener una política que apunte al mejoramiento de suelo, con planes de corto, mediano y largo plazo. “Sin mejorar las condiciones de la tierra será imposible pensar en alcanzar buenos rendimientos. Aún incorporando tecnología de punta, con suelos extremadamente pobres, será imposible pensar en lograr el bienestar de los productores agrícolas”, expresó.

Daud dijo que el desafío es aumentar la productividad por hectárea del textil, lo que hará que los vaivenes de la cotización internacional del producto ya no sean tan dramáticos para los labriegos del país.