COLONIA SIDEPAR, Caaguazú (Pablo Medina, enviado especial). Una comitiva de funcionarios de la fiscalía y de la Secretaría del Ambiente (Seam) constataron en junio último la masiva extracción de rollos de la propiedad de unas 1.350 hectáreas. El inmueble pertenece al empresario Enrique Friesen, de colonia Yguazú, Dpto. de Alto Paraná.
El grupo estuvo compuesto por los ingenieros agrónomos Luis Camilo Martínez y Nicasio Martínez y el fiscalizador Carlos Romero, del Ministerio Público. También Julio Mareco y Jorge Rolón, de Seam.
Los técnicos y fiscalizadores de las dos instituciones de control ambiental realizaron la localización de las áreas dañadas con el Sistema de Posicionamiento Global (GPS).
Estimaron que unas 300 hectáreas de bosques ya fueron destruidas dentro de la propiedad.
Los ambientalistas constataron nuevas picadas para el traslado de las maderas hasta sitios donde puedan ingresar los camiones transportadores.
Lugareños, que pidieron el anonimato, afirmaron que agentes policiales asignados en puestos en las colonias Sidepar 7.000 (Caaguazú) y San Juan, Canindeyú) son los beneficiados con el tráfico ilegal de maderas de la propiedad.
Según fuentes, los uniformados cobran hasta G. 500.000 por cada cargamento de rollo que se comercializa en los aserraderos de Caaguazú y Curuguaty.
El sugestivo procedimiento policial tendría vínculo con grupos de campesinos de la comunidad. En la Comisaría 5ª y en el puesto policial de Sidepar 7.000, los responsables negaron todo posible vínculo con el negocio. Según el empresario Enrique Friesen, desde hace cinco meses viene denunciando el robo de madera a manos de vecinos de las colonias vecinas (Sidepar 7000, Caaguazú; y Araujo Cue, Canindeyú).
“Denuncié y pedí intervención a la fiscalía de Vaquería y Coronel Oviedo para frenar el robo de madera de mi propiedad, pero no hubo resultado. Los rollos siguen saliendo del lugar, y no sé qué más puedo hacer, está complicada la situación”, resaltó el empresario.
“Recargado de trabajo”
El fiscal penal de Vaquería, Jorge Figueredo, admitió que los dueños presentaron la denuncia e inmediatamente la causa fue derivada, como corresponde, al fiscal ambiental de Coronel Oviedo, Alejandrino Rodríguez.
Por su lado, el fiscal Rodríguez aseguró que por “recarga de trabajo” no pudo todavía realizar una intervención en el inmueble deforestado.
