Solo el año pasado la administración del ex intendente de San Antonio, Obdulio Espinoza (ANR), no depositó en el banco más de G. 492 millones. A todo esto se suma una obligación pendiente de pago que orilla los G. 2.000 millones que dejó Espinoza.
SAN ANTONIO (Higinio R. Ruiz Díaz, corresponsal). La era Espinoza no solo dejó deudas y faltantes, también la comuna vacía de documentos, todos fueron derivados al Tribunal de Cuentas.
El nuevo intendente, Raúl Mendoza (PLRA), denunció que el sistema informático de la municipalidad reveló que un monto de G. 492.484.053 ingresó a la caja comunal, pero sin embargo no fue depositado en el banco.
El intendente comentó que es imperiosa la necesidad de auditar los documentos de la comuna para poder detectar con veracidad el destino que tomó dicha suma de dinero de la municipalidad, que según el sistema ingresó a la caja, pero no se llevó al banco como corresponde.
"Nosotros hemos realizado el cierre del balance del año pasado hasta el 31 de diciembre y arrojó una diferencia abismal y casi 500 millones de guaraníes no fueron depositados en el banco y no sabemos qué pasó con esta plata", expresó Mendoza.
Dijo además que el monto mencionado de faltante es solo del año pasado y que los anteriores no se pueden verificar por la falta de reportes informáticos y documentales, debido a que todos fueron secuestrados de la municipalidad.
Explicó que ya elevaron informes a la Contraloría General de la República y a Deuda y Contabilidad Públicas, con relación a este tema, en busca de deslindar responsabilidades y buscar esclarecer el hecho.
El intendente Mendoza comentó además que solicitará a la Junta Municipal la autorización para la realizar una auditoría externa y adelantó que se solicitó igualmente al Tribunal de Cuentas la devolución de los documentos de la comuna, de manera a que se puedan realizar las verificaciones correspondientes.
"Ya di la autorización a las asesoras jurídicas para iniciar los trámites para solicitar los documentos de la municipalidad que se encuentran en el Tribunal de Cuentas, para que sean objetos de una auditoría externa", explicó Mendoza.
Igualmente, manifestó su preocupación con relación al balance general del periodo anterior que debe estudiar la corporación legislativa; dicha diligencia no se podrá realizar por la falta de documentos respaldatorios.
Intimación
Por otro lado, el ex intendente de esta ciudad (1991-1996), Ricardo Teresio Rodríguez Quiñónez, en su condición de escribano intimó al jefe comunal a pedido de Obdulio Espinoza a que se ratifique o rectifique en sus declaraciones hechas a nuestro diario con relación a faltantes y deudas.
"Nada más y nada menos que el ex intendente procesado por estafa y otros delitos graves, viene y me intima a que me ratifique o rectifique en lo que dije a la prensa y le contesté que no iba a hacer ni uno ni lo otro y que me demande en donde corresponda", explicó Mendoza.
Agregó que tanto Rodríguez como Espinoza no están en condiciones de intimar a nadie cuando ambos tienen que aclarar muchas cosas a la ciudadanía y ante la justicia.
Igualmente, reiteró que la ex directora de finanzas de la comuna licenciada María Soledad García debe explicar a la ciudadanía qué pasó con la plata que hoy figura como faltante. La misma se niega a hablar con nuestro diario y alega que todos los documentos se encuentran en el tribunal.
Por su parte, Espinoza expresó que no tocó ni un solo guaraní de la plata del pueblo, pero que no podía garantizar la honestidad de los funcionarios y en especial de los que manejaban dinero, como Soledad García. "Yo solo voy a hablar por mí y te aseguro que no toqué un guaraní de la plata del pueblo, pero no voy a poner la mano en el fuego por los funcionarios porque ya en una oportunidad despedí a un funcionario de la caja por la sustracción indebida", expresó Espinoza.
Además del faltante existente, la administración de Mendoza debe hacer frente a una millonaria deuda de G. 1.953 millones dejada por la administración anterior.