Excombatiente de la Guerra del Chaco cumplió 100 años

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Adolfo Rodríguez, excombatiente de la contienda chaqueña, cumplió ayer 100 años y lo festejó con su familia en el barrio La Victoria de Ypacaraí. El veterano, con lucidez, recordó pasajes de su experiencia en la guerra contra Bolivia. Expresó su preocupación por la falta de respeto de los jóvenes y pidió cobrar sus haberes en su pueblo.

YPACARAÍ, Dpto. Central (Desiré Cabrera, enviada especial). Don Adolfo Rodríguez recordó con claridad que en la contienda chaqueña formó parte del Regimiento Nº 6 Boquerón. Rememoró las hazañas de la histórica batalla del 29 de setiembre de 1932. Comentó que todos los soldados paraguayos estaban agotados después de 10 días en el fortín.

“Escuchábamos llorar a los soldados bolivianos, rogando por un poco de agua y comida. Para nosotros tampoco las cosas eran fáciles; no sobraban los víveres, todo era racionalizado”, relató.

Agregó que las tropas bolivianas superaban en número, armamento y recursos al Ejército paraguayo.

“Las mejores armas que teníamos eran las que lográbamos arrebatarle al enemigo”, expresó don Rodríguez.

El excombatiente señaló que el mejor recurso del paraguayo era su capacidad de sacrificio y entereza ante la adversidad. “Nosotros teníamos capacidad para aguantar el hambre y la sed; los bolivianos, no”, comentó entre risas.

Don Rodríguez rememoró que la mañana del 29 de setiembre, soldados y oficiales bolivianos salieron de sus trincheras portando pañuelos blancos y en silencio entraron a las bases paraguayas. Añadió que al culminar la batalla de Boquerón cayó enfermo de fiebre tifoidea y fue evacuado hacia la capital.

Entonces tenía 20 años, pero su ímpetu y valentía hicieron que pudiera volver a su pueblo natal cuando se curó de la enfermedad. Retornó al frente de combate en suelo chaqueño en 1934 permaneciendo un año después de culminada la guerra, colaborando en la reconstrucción.

Al regresar del “infierno verde”, don Rodríguez se casó con Felicia Arrúa, con quien no tuvo descendencia, pero tuvo dos hijos extramatrimoniales, que le dieron 10 nietos y medio centenar de bisnietos.

Don Adolfo atribuyó su longevidad a la buena alimentación en su niñez, basada en miel de abeja, leche, frutas y comidas tradicionales, como vorivori y locro.

Actualmente vive solo en su casa del barrio La Victoria, de Ypacaraí, y cuenta que trabajó como albañil hasta los 75 años de edad. Tiene dificultades para caminar por su avanzada edad y problemas respiratorios, como consecuencia de la enfermedad sufrida en el Chaco.

El veterano expresó que ve con tristeza cómo los jóvenes de hoy tratan a los demás sin consideración y respeto. “Me asombra la cantidad de groserías que dicen; antes eso no era así y la gente se respetaba”, expresó.

Don Adolfo Rodríguez es uno de los seis veteranos de la Guerra del Chaco que moran en la ciudad de Ypacaraí.

Señaló que cada mes tiene que trasladarse a Caacupé para percibir sus haberes. “Antes cobrábamos acá, en el Impuesto Interno, pero desde hace unos años tenemos que irnos a Caacupé y el servicio de taxi nos cobra G. 150.000 por el viaje. Eso ya es demasiado para nosotros, tenemos nuestros gastos”, cuestionó el veterano del Chaco.