Habilitan imponente templo de los Heraldos del Evangelio en Ypacaraí

La magnífica edificación del templo Madre del Buen Consejo, de la congregación Heraldos del Evangelio, se inauguró ayer en Ypacaraí. La celebración estuvo a cargo de monseñor Joaquín Robledo, obispo de San Lorenzo.

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YPACARAÍ, departamento Central (Patricia Meza, corresponsal). La construcción de la congregación religiosa de los Heraldos del Evangelio, que se encuentra ubicada en la compañía Hugua Hû de este distrito, específicamente en el kilómetro 44 de la Ruta 2 “Mariscal José Félix Estigarribia”, abrió oficialmente sus puertas ayer a las 11:00 con la solemne dedicación de la iglesia Madre del Buen Consejo. La misma fue construida en honor a la Virgen María.

La celebración eucarística inició de manera puntual y estuvo a cargo del obispo de la ciudad de San Lorenzo, Monseñor Joaquín Robledo, y se realizó ante la presencia de poco más de 2.000 personas.

Antes del inició de la misma de dedicación, monseñor Robledo llevó a cabo la bendición de todos los presentes, con una recorrida por el lugar que duró aproximadamente 30 minutos.

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Ya en la misa, durante la pronunciación de su homilía, monseñor Robledo instó a todos los presentes a que se respete la vida por sobre todo.

Luego, explicó que debido a la delincuencia existente en el país, la vida vale un celular o unos pocos guaraníes.

En otro momento, Robledo manifestó que la única forma de cambiar la sociedad en la que vivimos es la verdadera conversión consagrada a Dios.

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Majestuosa edificación

La imponente obra arquitectónica fue iniciada hace cuatro años por la congregación de los Heraldos del Evangelio. La misma está cerca de su culmen.

La construcción fue financiada mediante el aporte que brindaron los feligreses.

En cuanto a su aspecto, el exterior del templo muestra rasgos de un estilo de arquitectura neogótica, que se acrecienta con el paisaje verde que lo rodea, y un pequeño lago artificial contiguo.

La base del templo fue hecha de hormigón y por dentro, está cubierto con materiales livianos como el yeso y la madera.

Por otra parte, el techo es un “pedazo de cielo” con un total de 200.000 estrellas que fueron incrustadas en honor de la Virgen María.

Mientras que en las paredes que rodean el interior se pueden observar calcomanías de ángeles, de Cristo y de María.

El templo todavía debe ser terminado por fuera, pero ya se encuentra habilitado para los feligreses.

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