La avenida Perú es una arteria por demás importante en la actualidad dentro de Ciudad del Este, que en los últimos años no ha hecho más que expandirse, teniendo más de 60 asentamientos y barrios en relación a los 14 con que contaba en un principio.
La arteria une el Km 7 de la Ruta 7 con la supercarretera Mariscal López, que conduce a Hernandarias, todo el norte del departamento y llega hasta Salto del Guairá, Canindeyú, pasando por populosos barrios, como Carmelitas, San Juan y Don Bosco. Igualmente, conecta con el cementerio municipal y un hospital público de relevancia: el materno infantil Los Ángeles.
La avenida se había construido como único camino de unión entre la Ciudad del Este que apenas comenzaba a crecer, en la década de los 60, y la zona de Hernandarias.
La intención fue habilitar una arteria que facilitara la llegada de obreros y maquinarias para la creación de la hidroeléctrica Acaray, inaugurada en 1968. En torno a la avenida fueron lentamente formándose populosos barrios. Sin embargo, con la construcción de la hidroeléctrica Itaipú se decidió habilitar la supercarretera Mariscal López, que comienza en Presidente Franco, atraviesa Ciudad del Este y continúa directo hasta Salto del Guairá. La facilidad de este trayecto hizo que muchos dejaran de emplear la avenida Perú.
La circulación sobre esta arteria se fue haciendo cada vez más importante, atendiendo el desarrollo de las comunidades que abastece. Allí se instaló primero el cementerio, luego se construyó el hospital materno infantil y en el barrio San Juan se ubicó el campus de la Universidad Nacional del Este (UNE).
Pero la arteria no recibió el mantenimiento adecuado y quedó sin iluminación, con baches por doquier, muy angosta, entre otros problemas que llegaron a traducirse en permanentes accidentes de tránsito.
Logro ciudadano
Ante la insistencia de la población, que inclusive llegó a realizar concursos de los “baches más grandes”, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) finalmente otorgó en concesión una obra de gran envergadura para ensanchar y mejorar la avenida. La culminación de los trabajos se prevé para enero del 2018.
El plan contempla una motosenda de dos carriles, doble calzada unidireccional, una ciclovía e iluminación sobre los 6,68 kilómetros que tiene la calzada, además de rulos a la altura de la supercarretera. Sobre el río Acaray se están construyendo dos puentes más y sobre el arroyo Acaraymi serán emplazados tres.
La elaboración del proyecto ejecutivo estuvo a cargo de Itaipú y la inversión de G. 86.000 millones corrió por cuenta del MOPC.
El desarrollo de los trabajos es responsabilidad del Consorcio Bella Vista, integrado por las empresas Compañía de Construcciones Civiles SA, Construpar SA, Vialsur SA y MM SA.
El jefe de obras, Pierpont Doldán, explicó que los trabajos ya avanzaron en un 50% y que todo corre según los plazos previstos, por lo que si no se presentan inconvenientes concluirán apenas se inicie el año próximo.
