VALENZUELA, Dpto. de Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Las localidades de Valenzuela, Piribebuy y Altos fueron noticia en las últimas semanas debido a los atropellos sufridos en lo que se refiere al patrimonio histórico y cultural de dichos lugares.
Pobladores de las tres comunidades lamentan la desidia de los encargados de velar por los patrimonios nacionales y la irresponsabilidad de los propios jefes comunales que tampoco hacen nada para cuidar de casonas antiguas o piezas de gran valor histórico.
Y en algunos casos son los mismos intendentes los autores de tan vergonzoso accionar.
Copón de Altos
Del templo de Altos fue sustraído un invaluable copón de oro y plata que data del año 1638, ocurrido el 22 de octubre pasado.
Según la fiscala Karina Sánchez que investiga el caso, las pesquisas están paralizadas debido a la falta de fotos del objeto de más de 375 años, declarado patrimonio histórico nacional.
Sánchez dijo que ya se comunicó con las autoridades eclesiásticas, así como con la Secretaría Nacional de Cultura, solicitando fotografías del copón, pero ninguna de estas instituciones cuenta con imágenes del mismo.
Esto denota que ninguna institución se ha ocupado hasta hoy de hacer un inventario serio, amplio y documentado de la rica orfebrería religiosa que existió en la época colonial, ni del caudal empobrecido que aún se conserva, ya sea en iglesias o colecciones privadas.
Casona
En Piribebuy el propio intendente Cayo González (ANR) en sociedad con sus hermanos el diputado Víctor González (ANR) y Roberto González, asesor jurídico de Copaco, derribaron una antigua casa colonial para construir un supermercado, propiedad de la familia.
Según algunos pobladores que prefirieron mantener el anonimato por temor a represalias, en el lugar también existía un monumento de homenaje a los caídos en la Guerra Grande que fue demolido por el jefe comunal. La construcción está siendo apuntalada sobre otra casona antigua que se encuentra al costado del sitio, y que agrava el daño al patrimonio cultural.
Todo esto en el casco histórico de la ciudad, frente al Santuario de Ñandejara Guasu donde se peleó una de las batallas más cruentas del mundo y entre las casas coloniales donde vivieron el ministro-embajador de Estados Unidos ante el Paraguay, el general Martin McMahon y la familia del presidente Francisco Solano López, y su mujer, Elisa Lynch.
Ana Lluis O'Hara, directora de patrimonio, calificó este hecho como una salvajada y una total falta de conciencia de las autoridades locales, teniendo en cuenta que el centro histórico de esta ciudad está declarado Patrimonio Histórico y Cultural por Resolución Nº 26/2005 de la Dirección de Bienes culturales del Ministerio de Educación (MEC).
La comitiva de la Secretaría Nacional de Cultural (SNC) visitó el lugar a casi una semana de la denuncia periodística, debido a la presión mediática. Entregaron una nota de paro inmediato de obras que hasta ayer no era cumplida.
Valenzuela
En Valenzuela sigue la construcción de una estación de servicios del emblema Corona, en pleno casco histórico de la ciudad, frente al templo parroquial que data del año 1700, para lo cual se derribó una pequeña casa colonial. La propiedad pertenece a Cayetano Avalos.
La intendenta local Mirta Fernández (PLRA) calificó el hecho de un gran avance para la comunidad, demostrando su total desconocimiento sobre la historia y la cultura de su ciudad.
Pobladores de la zona habían enviado varias notas a la SNC solicitando que toda el área de los alrededores del templo sea declarada patrimonio histórico y cultural, pero la secretaría jamás respondió al pedido.
La excusa es que los mismos se encuentran en el cargo desde hace unos tres meses y cuentan con pocos recursos.
Además de que la ley de protección de los bienes culturales históricos debe ser modificada para adecuarse a los nuevos tiempos.
