ALTO VERÁ, Itapúa (José González, de nuestra redacción regional). Uno de los puentes de hormigón armado de aproximadamente 15 metros, ubicado sobre el arroyo Caronay, fue devastado por el raudal y quedaron aislados los pobladores de las compañías Cristo Rey, Cerro Corá, Caronay y el centro urbano de esta ciudad. Es la segunda vez que se registra este tipo de situaciones críticas en el municipio, indicó el intendente, Juan Silvero (ANR).
La reconstrucción de las pasarelas ocasionará una inversión aproximada de G. 200 millones, mencionó el jefe comunal.
Por otro lado, el arroyo Tacuary desbordó y arrasó tres casas y varias otras quedaron anegadas. Los pobladores, que se reunieron el miércoles último con funcionarios de la Gobernación de Itapúa, culpan a dos cuestionadas empresas constructoras por colocar solo dos tubos celulares para un arroyo que en forma cíclica registra importantes crecidas.
“Antes teníamos un puente de madera y jamás se colmató”, señaló Cornelio López, uno de los afectados, en cuya vivienda el agua ingresó hasta un metro y aún permanece con barro.
En la reunión con el titular de Obras Públicas de la Gobernación, Carlos Silvero, los vecinos de Vialidad 1ª y 5ª Línea realizaron críticas y reclamos a las empresas constructoras del empedrado de 23 kilómetros correspondiente al tramo Caronay (Alto Verá)-Potrero Benítez (San Pedro del Paraná).
Pésimo empedrado
“Construyeron un pésimo empedrado, sin el ancho que figura en los planos. Ya se fueron y dejaron escuelas y viviendas sin acceso. Para rematar, colocaron tubos-cunetas de pequeño diámetro, están todos colmatados y el raudal entra a nuestras casas; es una vergüenza que el supervisor del MOPC, Arturo Martínez, haya recibido esta obra”, se quejó Francisco Alarcón.
En junio pasado los pobladores de la zona denunciaron que el Consorcio Alto Verá, conformado por Civsa, perteneciente a Isacio Vallejos, y MyT SA, cuyo titular es el Arq. Julio Mendoza, construyó el empedrado sin el ancho estipulado en el plano, de 7 metros. La medida de calzada solo es de 6,50 metros y en algunos tramos incluso menos.
La empresa fue adjudicada por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Por cada metro cuadrado de empedrado el consorcio cobró G. 48.000, a razón de más de 48.000 millones por el tramo de 23 kilómetros. Al sumar los 50 centímetros que faltan y multiplicar por esa suma, el resultado es de G. 552 millones que “se ahorraron” en todo el tramo de la construcción.
El funcionario de la gobernación itapuense prometió a los pobladores una próxima reunión con la presencia del gobernador Luis Gneiting (ANR) y funcionarios del MOPC para que expliquen por qué permitieron la serie de negligencias y para que propongan un resarcimiento a los pobladores.
