Los mismos indígenas adultos entregan “cola de zapatero” a menores en Luque

Este artículo tiene 13 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Los mismos nativos adultos entregan cola de zapatero a niños y adolescentes indígenas que se adueñaron de una plazoleta ubicada en las cercanías de la Confederación Sudamericana de Fútbol, en Luque. En el sitio se drogan a la vista de todos y después mendigan para poder mantener el vicio. Según vecinos, los propios “caciques” prostituyen a las niñas para comprar droga.

LUQUE (María Teresa Blanco, corresponsal). Unos 50 nativos se drogan, mendigan y viven en condiciones infrahumanas en la zona de la ex vía férrea, a metros de la Confederación Sudamericana de Fútbol y el lujoso hotel Bourbon ante la mirada de transeúntes y automovilistas que circulan por el sitio. Los nativos volvieron a invadir el espacio público situado en el km 12 en octubre último.

En el sitio sobreviven en medio de la mugre, rodeados de bolsitas de polietileno, que utilizaron para inhalar cola de zapatero.

A plena luz del día, los indígenas inhalan, fuman crack y cometen todo tipo de inmoralidades en el lugar, según manifestaron los lugareños. Los propios adultos prostituyen a las niñas de entre 11 a 15 años de edad para comprar la droga, denunciaron.

La fana o tolueno, comúnmente conocido como “cola de zapatero”, es distribuida como si fuera “alimento” por los adultos del grupo. El viernes último, alrededor de las 14:00, un nativo se encargaba de cargar el tolueno desde un balde de 2 litros en bolsitas, que entregaba a los menores que esperaban su turno a su alrededor.

El hombre iba introduciendo la mano envuelto con polietileno al recipiente y entregaba en pequeñas cantidades a los indígenas. Después de recibir la “dosis”, los menores se retiraban en fila del sitio para seguir mendigando en las calles.

El artículo 6 de Ley N° 1349/88 y sus modificaciones en la Ley N° 1881/02 señalan: “El que suministre a un menor de edad, bajo cualquier modalidad, adhesivos industriales a base de tolueno, será castigado con pena privativa de libertad de hasta tres años o multa”. Sin embargo, esta normativa es letra muerta.

El jefe de la Comisaría 3ª de Luque, comisario Juan Fernández, manifestó que es un grave hecho punible que debe ser denunciado por la ciudadanía. Explicó que comunicará del hecho a la fiscalía para identificar a los responsables de la distribución del alucinógeno para que puedan ser arrestados.

Volvieron

El último traslado de indígenas se realizó el pasado 9 de agosto. El operativo estuvo a cargo de la Fundación Calle Escuela, el Instituto Paraguayo del Indígena (Indi) y la Municipalidad de Luque.

Según los responsables de la tarea, los aborígenes fueron llevados a los departamentos de San Pedro, Caaguazú y Guairá, de donde son originarios.

A finales de octubre, los aborígenes volvieron a ocupar el sitio donde viven en condiciones inhumanas.
Un grupo de vecinos, que pidió el anonimato por temor a represalias, sugirió que las autoridades del Indi, la Comuna y la Secretaría de la Niñez realicen un trabajo coordinado para solucionar de raíz esta problemática.

Necesitan de apoyo integral

El cacique Pedro Brítez manifestó que las autoridades del Indi les trasladan al interior del país y los abandonan, sin darles alimento o servicio integral para superar la marginación. Por esa razón, muchos vuelven a mendigar en las calles de grandes ciudades.