Obregón dijo que en todo esto “se busca una falla médica que pueda implicar una impericia, pero fue atendida por profesionales y tampoco hubo falta de cuidado, lo que significaría una negligencia”, expresó.
Señaló que cuando hay mordedura de animales, no mata la lesión, sino las bacterias que transmiten por la saliva “cargadas de bacterias” que causa graves infecciones. “No todos los gérmenes son sensibles a los antibióticos, es muy difícil encontrar el adecuado, por lo que la infección avanza sin dar tiempo”.