Desde marzo la panadería tiene un nuevo edificio dando más espacio a los 10 panaderos de las etnias enhlet y nivacle que trabajan aquí en dos turnos desde 06:00 hasta 22:00 cada día. Amasan entre siete y diez recetas, equivalentes a poco más de 400 kilos de harina, unos 800 kilos por día.
La producción va principalmente a los almacenes comunitarios de Pozo Amarillo, Nivaclé Unida, Lengua Yalve Sanga, Campo Largo, Campo Alegre, Casuarina, Paz del Chaco, La Esperanza, Nich’a Toyish, Nueva Promesa y La Armonía. A los supermercados del Chaco Central también va algo de galleta molida y coquitos con sésamo, cosechado en las chacras de los agricultores nativos de la zona.
La panadería es autosuficiente, los ingresos alcanzan para pagar salarios, ingredientes y una pequeña ganancia. Tiene el apoyo de la Fundación Indígena para el Desarrollo Agropecuario (Fida), con sede en Yalve Sanga, que desarrolla sus programas sin ayuda estatal.
