Las movilizaciones contra la determinación del gobierno de Cristina Fernández de radicar un reactor atómico en la provincia vecina se vienen realizando periódicamente en Pilar, cuyos ciudadanos son casi los únicos en el país que tratan de sensibilizar al gobierno para ejercer una defensa más firme de los intereses nacionales.
Los integrantes de la organización indicaron que es lamentable que el Gobierno paraguayo haya hecho caso omiso a las advertencias de parlamentarios de ambos países, científicos y organizaciones ciudadanas que ya venían lanzando un pedido de auxilio ante el avance del polémico proyecto nuclear respaldado por el gobernador Gildo Insfrán, descendiente de paraguayos.
Para Ludmila Riveros de Sánchez, integrante de la organización pilarense, ya es hora de hacerse sentir en el centro del poder.
“Por eso vamos a estar protestando frente a la Cancillería y de la Embajada de Argentina. Vamos a defender la vida y a nuestras familias, esperando que las organizaciones ciudadanas de Asunción también lo hagan”, indicó la citada activista, que fue parlamentaria.
Agregó que “lamentablemente las autoridades argentinas y paraguayas no respetan a los seres humanos que habitan las provincias del nordeste y nuestro país. Privilegian el negocio que puede significar instalar un reactor nuclear y la explotación de minas de uranio”.
Indicó que las últimas versiones mencionan que el sitio más probable para la instalación del reactor Carem es en cercanías de la capital paraguaya, lo que significa que la población de Asunción también debería ser totalmente evacuada en caso de registrarse un accidente en el reactor.
La mencionada dirigente social afirmó que la ciudadanía está expuesta a una catástrofe similar a la sufrida por este país en sus guerras internacionales. Lea más en Pág. 12
